Dejo abierto un interrogante: ¿tenía más peso sobre sus hombros aquel plantel de Angelito al comenzar la segunda rueda de un torneo sobre el que había enormes expectativas de la gran masa del pueblo millonario o el actual de Jesús Matías Almeyda, que tratará en esta ronda de revanchas quebrar un momento tan particular de la historia riverplatense, también acompañado por la mitad más unos cuantos en idéntico clima de fervor y ansiedad?
“HISTORIAS de RIVER CANTADAS por su GENTE” (2010, emprendimiento independiente) e “HISTORIAS de RIVER CANTADAS por su GENTE II” (2012, Abarcar Ediciones) son dos obras con las que comencé mi recorrido como autor de la Banda Roja. Luego llegaron: “RIVER ES ARGENTINA: UN GRITO SAGRADO”, “GRANDES HERMANOS”, “MONUMENTALES”, “MILLONARIAS INÉDITAS” (libro/revista junto a Jorge de los Ríos), “LA TRICOLOR” y “TRES”, todos del mismo sello editorial.
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jueves, 5 de enero de 2012
1975/2012: AQUELLA SEGUNDA RUEDA para ÁNGEL y ésta para JESÚS
Norberto Alonso escapa a la marca del defensor y se proyecta en ataque, mientras Reinaldo Merlo observa. Fue por la 21a. fecha del Metropolitano 1975, segunda de la ronda de desquites. River y Velez igualaron sin abrir el marcador y el conjunto millonario, de deslucida actuación, formó con Fillol; Comelles, Perfumo, Artico y H. López; J. J. López (Merlo), Raimondo y Alonso; P. González, Morete (Sabella) y Más. A pesar de la igualad, el equipo de Angel Labruna le llevaba siete puntos de ventaja al segundo, Unión. Luego comenzaría la declinación y al mismo tiempo el avance sostenido de Boca. Como se sabe, el panorama se complicó pero River se recompuso cuando el Beto volvió de la larga suspensión y retornó Fillol luego de su lesión: finalmente se coronó quebrando una etapa muy adversa para el club, en la que perdió títulos por las causas más diversas.
lunes, 8 de noviembre de 2010
SALÍ a la CANCHA, RIVER...

Un domingo cualquiera de 1974 y ahí aparece River en calidad de visitante: Ghiso, Jauregui, Bottanix, Merlo, Perico Pérez y Mastrángelo encabezan la fila. Lo de visitante no es verdad: ahí de fondo está el pueblo millonario rindiéndole honores al equipo y haciéndolo sentir como en el Monumental.
Eran tiempos sin títulos. “Señores yo soy de River / de River de corazón. / Si señor yo soy de River / aunque no salga campeón!”. Las hinchadas contrarias, por su parte, gastaban a la gente de River con todo tipo de apodos, arrojando gallinas al campo de juego e inclusive con cantos haciendo alarde de la famosa mano de Gallo (la parcialidad de Velez, sobre todo) y por llevar la carga de ser subcampeones eternos: “River y Balbín / segundos hasta el fin!” también gritaban en comparación a los resultados electorales obtenidos por el dirigente radical.
Pero desde que el fútbol es fútbol se lo ha triturado a River con las cargadas más irónicas e hirientes. La contra no sabe qué hacer con tanta envidia. Ahora le cantan: “Y ya lo ve / y ya lo ve / el que no salta / se va a la B!” Increíble. Sueñan con que se rompa aquello de que “River, Boca e Independiente son los únicos desde 1931 que nunca bajaron de categoría”. Ni siquiera en el 83, cuando el club de Núñez se vio favorecido por haberse implementado una nueva modalidad de promedios para determinar los descensos y no bajó a la “B”, se lo castigó como en la actualidad. Hubo alguna aislada cargada de parte de la barra de San Lorenzo, cuando expresó una noche de 4 a 0 a los juveniles de la banda roja en cancha de Velez: “Ole le / ola la / nosotros ya nos fuimos / ustedes ya se van!”
Hoy, tras la desvinculación del DT Angel Cappa, River vive una instancia delicada. Los contrarios la disfrutan, claro. Así y todo, hay un factor que permite seguir creyendo, que todavía resiste y muestra grandeza en estos días que están pasando: su hinchada. Esas cuadras y cuadras de fanas tratando de canjear la entrada para el superclásico, desde horas muy tempranas.
Esa onda positiva, esa inmensa pasión, esa energía que baja desde las tribunas riverplatenses tiene que llegar a Passarella y a los jugadores, tiene que contagiarlos. Con el técnico que sea. Sobre todo ahora, que viene Boca. River no puede estar en la Promoción, no debe. Hay demasiados próceres, demasiada grandeza, demasiada historia como para detenerse a pensar en ello. Salí a la cancha de una vez por todas, River...
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