La tapa corresponde al video editado por
El Gráfico/Torneos y Competencias del
River campeón Apertura 1993, el título nº 23 en la historia del club. Era la décima vuelta olímpica de
Daniel Passarella en la entidad, esta vez como DT: habían sido siete como jugador y ahora la tercera como entrenador.
Fue una temporada matizada por la participación de la Selección Argentina en las eliminatorias de Estados Unidos 1994, ya que el certamen tuvo un receso y finalizó a principios de este último año.
El cuadro de
Núñez siguió
apostando a la promoción de valores juveniles provenientes de las divisiones inferiores, el
punto fuerte del
Kaiser desde fuera del campo de juego: elementos que aprendían desde el comienzo
(Ortega, Crespo, Lavallén, Gallardo, Villalba, Almeyda) lo que significa vestir
el manto sagrado y salir campeones.
Quedaron para el recuerdo, dentro de una campaña sin tantos puntos sobresalientes para resaltar, los dos golazos de
Villalba (frente a Belgrano en Córdoba y ante Huracán en el
Monumental), el romance de
Medina Bello y la gente, la vuelta de
Ernesto Corti y
Sergio Goycoechea, el gol de
Altamirano a Platense en campo de Vélez (el día del error de
Goyco que generó polémicas con
Daniel cuando lo reemplazó por
Sodero), la pulseada entre
Silvani y la gente, la aparición explosiva de
Crespo en el 5 a 3 contra Mandiýú de Corrientes y el
Monumental repleto el día de la consagración de este parejo torneo en el empate ante Argentinos Juniors, con gol de un hombre que ni con este tanto llegaría a justificar su permanencia en
River: el
Huevo Toresani.