martes, 28 de diciembre de 2010

1981/83, DANIEL MESSINA: de aquel GOLAZO a BOCA a esta POSIBILIDAD en RIVER


Ahora que todo parece indicar que el actual Director Técnico de la institución Juan José López seguirá supervisando el Fútbol Amateur riverplatense pero le delegará funciones a Daniel Messina, se da la curiosidad que hay algo en común entre estos dos ex volantes derechos, además del puesto en el campo de juego: el hecho de haberle convertido goles a Boca desde larga distancia que desataron delirio y carnaval en el hincha millonario.
Lo del Negro fue por el Nacional 81, en el Monumental, en un superclásico que finalizó 2 a 2. Desde 40 metros demostró toda su capacidad al colocarla por arriba del arquero Rodríguez, quien justamente esa tarde le ahogó un gol a Messina ni bien éste ingresó al campo de juego en reemplazo de Ramón Díaz. Un año más tarde, por el Metro 82, River logró un celebrado triunfo por 2 a 0 en la Bombonera que hizo trizas el sueño del cuadro xeneise de alcanzar los primeros puestos y en consecuencia llevarse el campeonato. Había abierto el marcador José María Vieta y Messina (redondeando un impresionante trabajo) cerró el partido superando a Gatti con un disparo desde 35 metros.
Daniel había debutado en la banda por la 7ma. fecha del Nacional 81, en un cotejo que River venció a Sarmiento de Junín por 2 a 1 en Núñez. Venía de la cuarta división; esa noche los nervios lo anularon y no pesó. Después entró como suplente en varios partidos y recién volvió a jugar como titular de nuevo contra Sarmiento, pero esta vez en Junín, la tarde que el equipo de Alfredo Di Stéfano logró la angustiosa clasificación para la ronda final. Messina volvió a andar flojo; para colmo fue expulsado.
Pero el mediocampista empezó bien el año 82 con la victoria en Huracán frente a Nueva Chicago por 3 a 2, luego bajó un poco el nivel de juego en la igualdad ante Sarmiento 1 a 1 y fue reemplazado por Carlos Tapia. Por la tarcera fecha, tuvo un discreto partido en el empate 1 a 1 contra Gimnasia de Jujuy y una aceptable performance también en otro empate: 0 a 0 con N. O. Boys en Rosario. Llegó entonces el 5 a 1 demoledor de Boca en el Liberti y ese día Messina aflojó como todo el equipo. En la fecha siguiente, se mostró intrascendente en la derrota 3 a 2 contra Quilmes (foto) y dejó su lugar al final de la primera etapa al Tanque Gordon. Ingresó luego por José María Vieta en la caída 0 a 3 frente a Instituto en Córdoba. Volvió contra Chicago en cotejo que terminó sin abrir el score y posteriormente jugó bien esta vez contra Sarmiento, en el triunfo por 1 a 0. A pesar de haber levantado, no estuvo en las siguientes dos fechas y volvió frente a los boquenses en la Bombonera, jugando en forma mediocre en el contexto de un empate en blanco. El resto de lo que hizo en el Nacional 82 fue deslucido: a pesar de la victoria contra Quilmes 3 a 2 y después en las caídas frente a Instituto e Independiente Rivadavia de Mendoza.
A todo esto, en la Copa Libertadores 1982 sólo jugó dos partidos, justo cuando River ya estaba eliminado y sólo cumplía sus compromisos: en las caídas 4 a 2 contra Flamengo y 2 a 1 frente a Peñarol, ambos en calidad de visitante.
El segundo torneo de 1982, el Metropolitano, lo encontró en un buen nivel con la número 10 por la séptima fecha, en un encuentro que el conjunto de Vladislao Cap perdió en Córdoba contra Talleres por 1 a 0. Pasaron un par de fechas y decayó su rendimiento en la igualdad frente a Huracán 0 a 0 pero se destacó después en el empate 1 a 1 ante Platense en Velez, elaborando las mejores jugadas. Volvió contra Estudiantes en otro 1 a 1 pero sin cumplir, siendo reemplazado por Constantino. A la jornada siguiente, no anduvo bien en la caída por la mínima diferencia contra Independiente. En el resto del campeonato, tuvo altibajos: ingresó como suplente en un par de partidos sin llegar a destacarse, después estuvo flojo contra Instituto (1 a 1), aceptable frente a N. Chicago (3 a 1) declarando luego en los vestuarios: “Las cosas me salieron bien, yo sigo luchando y esperando”, muy mal contra N. O. Boys (0 a 2) y Arg. Jrs. (1 a 3), pero luego llegó una racha de buenos rendimientos: ante Racing (3 a 0), Quilmes (2 a 3), Unión (2 a 1), Velez (2 a 3) y Talleres de Córdoba (3 a 1). Decayó en el 0 a 1 contra Racing en Córdoba, siendo reemplazado por el Colorado Vieta. Fue la tarde que River sumó su quinta derrota consecutiva jugando de visitante. Frente a Central volvió a andar mal, en la caída por 1 a 0 en Rosario. Esa tarde renunció el técnico, José Vázquez. Su trabajo fue pobre en el empate 1 a 1 ante Platense y en la fecha siguiente se inspiró y llegó el mencionado golazo contra Boca en la Ribera. Lo que hizo esa noche contra los boquenses pareció elevarlo anímicamente y recuperar la confianza, ya que desarrolló otra seguidilla de sólidas actuaciones: en los empates frente a Independiente y Estudiantes (1 a 1) y contra Ferro (2 a 2). También anduvo bien a pesar de la derrota 3 a 1 frente a Sarmiento en Junín, pero su tarea volvió a ser mediocre en los encuentros finales del campeonato: 1 a 0 ante Instituto y 0 a 2 contra Chicago.
Por el Nacional 1983, empezó en forma discreta contra Loma Negra (1 a 0) y el DT José Varacka lo sacó del equipo, volviendo justamente en la revancha ante el conjunto de Olavarría (0 a 0), cuando suplantó a Carlos Tapia. Estuvo afuera nuevamente y recién ingresó en el segundo tiempo por Enzo Trossero, en la victoria 1 a 0 contra Ferro. Volvió al banco y entró por Américo Gallego (1 a 2 frente a los de Caballito) y por Carlos Tapia (0 a 0 contra San Lorenzo). Recién jugó de entrada cuando River aseguró su clasificación para los cuartos de final del torneo, al empatar 0 a 0 contra Velez. Esa noche Messina actuó como cuarto volante, y su misión consistió en tapar al Beto Alonso, en su etapa velezana. Daniel cumplió el plan prácticamente a la perfección, pero fue reemplazado por Emilio Commisso. Otra vez jugó de entrada cuando River fue eliminado por Arg. Jrs. también en la cancha de Liniers, esta vez al caer por 1 a 0. José Zuttión entró por él en la segunda parte, pero Messina había redondeado esa triste tarde una aceptable tarea.
El Metropolitano 83 -el segundo certamen de la temporada- marcó su despedida del club como jugador. Reemplazó a Américo Gallego en la victoria 2 a 1 frente a R. Central pero luego figuró en la lista de jugadores que amparándose en el Convenio Colectivo de Trabajo se declararon desvinculados del club. Cuando el conflicto se superó y River, con el retorno de los titulares le ganó a N. O. Boys 1 a 0, volvió a ser titular, en discreto desempeño. Ahí comenzó otra etapa de altibajos: bien contra Estudiantes (2 a 2), mal frente a Ferro (1 a 2), aceptable labor ante Arg. Jrs. (1 a 1), muy pobre contra N. Chicago (0 a 0, la tarde que Francescoli se retiró lesionado al comienzo del partido) y Temperley (3 a 1) y esas dos producciones le dieron motivo a Puchero Varacka para que no volviera a tenerlo en cuenta por espacio de varias fechas. Recién regresó en la derrota por 1 a 0 frente a Boca en Velez; anduvo peleado con la pelota en la caída 1 a 0 ante Ferro y en los dos puntos conseguidos frente a Huracán, por el mismo marcador. Ya con Jorge Dominichi de entrenador, no volvió a jugar de titular.
Messina siguió su carrera de futbolista en Velez y posteriormente en Huracán. Como técnico, comenzó en Excursionistas, en Primera C, donde alcanzó la final con Lamadrid por el ascenso; después estuvo en Villa Dálmine, La Plata F.C. en el Argentino A; luego en Acassuso, al que tomó en los últimos lugares y finalizó cerca de la punta; en Midland, donde a pesar del descuento de 9 puntos logró clasificarlo para el Reducido y en Liniers.
Es conocida la escuela de fútbol que maneja desde hace varios años. Esperemos que esta vasta experiencia como jugador, técnico e instructor, pueda plasmarla en el marco del actual cuerpo técnico que confía en él y a favor del semillero del club que lo formó y lo llevó a Primera División. Sería otro golazo más o menos como el de aquella noche a Boca.

martes, 14 de diciembre de 2010

La Boooca, la Boooca, la Boca se inundó...


Julio de 1976. Año oscuro para River. Año en el que Boca logra el bicampeonato al obtener el Metropolitano y el Nacional, como el millonario un año atrás. Juegan Colón y los xeneises en Santa Fe. Y allí está la Gorda Matosas... con la camiseta de los sabaleros y la vincha del club de Núñez. Alentando a River, alentando contra Boca...

viernes, 10 de diciembre de 2010

NORBERTO, del BAJO BELGRANO, se HIZO ACREEDOR de la FIGURITA de PAVONI!


NRN reconoció al menos al arquero Miguel Angel Torres, el tercero de izquierda a derecha, el mismo que entró por el lesionado Luis Landaburu la fatídica noche del 6 a 2 de N. O. Boys a River por el Nacional 1980, eliminándolo en octavos de final y privándolo de esta manera de obtener el torneo Nacional y por ende el tetracampeonato.
Quien se encuentra al lado de Torres es el juvenil Arguello; el arquero Montes surgió posteriormente. Arguello fue dejado en libertad de acción a fines de ese año, junto con Azzolini, Horacio Rodríguez, Rivero, Larroca, Sosa, M. Ferreyra y De la Torre.
NRN ganó entonces esta figurita de José Luis Pavoni, que ni los coleccionistas más fanáticos del rubro tienen... que no consigue ni en el Parque Rivadavia! Ahí lo tenés al Chivo, cabeza levantada y pelota al pie, seguridad y firmeza en la defensa para tratar de hacer olvidar al Mariscal Perfumo... excepción hecha de esa jornada del Monumental cuando por la Copa Libertadores la perdió de manera infantil ante Willington Ortiz y Deportivo Cali dejó afuera al conjunto millonario...
Felicitaciones, Norberto! George Clinton: estás nominado... para la Promoción.

La FOCA, el PATO... y los otros dos?


Principios de los años ochenta. Cuatro arqueros del plantel de River posan con fondo del Monumental. Los dos primeros por supuesto los van a sacar... pero los dos últimos, a la derecha?
El que conoce al menos uno, es un capo... y se lleva un fabuloso premio!
Saludos
Gustavo

jueves, 2 de diciembre de 2010

OMAR ALEGRE: Muchas CONDICIONES, pocas CONCRECIONES


El centrodelantero Omar Alegre había debutado por el Metropolitano 1981, en un cotejo que River venció a Talleres de Córdoba por 1 a 0 en el Monumental, con gol de Pedro Vega. Ingresó justamente por el volante derecho, quien miutos después del tanto se lesionó. No volvió a jugar por el resto del certamen y tampoco en el segundo torneo del año, el Nacional.
El orden de los campeonatos se invirtió en 1982 y primero se disputó el torneo que incluía la participación de los conjuntos del Interior. Alegre jugó bien la primera fecha del triunfo frente a Nueva Chicago por 3 a 2, en campo de Huracán. Bajó su nivel en los dos 1 a 1 consecutivos (contra Sarmiento y Gimnasia de Jujuy) pero mostró sus buenas condiciones a pesar del empate sin abrir el marcador ante N. O. Boys en Rosario. Estuvo flojo la tarde del 1 a 5 en Núñez contra Boca. En los vestuarios, luego del cotejo, dijo lo siguiente: “La clave estuvo atrás y en el medio. Ahí nos equivocamos mucho; incluso yo, cuando bajé a buscar la pelota para llegar en gambeta... Me siento mal, sobre todo porque fue el primer superclásico y se me fue así, sin pena ni gloria y con una goleada en contra”, Volvió a jugar en forma mediocre en la derrota también como local ante Quilmes 3 a 2 y anduvo muy mal en la caída frente a Instituto en Córdoba por 3 a 0. Ahí el técnico Alfredo Di Stéfano decidió excluirlo. Pero lo tuvo que poner en el segundo tiempo en la fecha siguiente dada la opaca actuación del equipo, ingresando por Jorge Tévez cuando River perdió con Independiente Rivadavia de Mendoza 2 a 1.
Pasaron tres fechas y recién volvió a ingresar por Pedro Vega en la etapa complementaria de la victoria 2 a 0 contra el Gimnasia jujeño y en el partido siguiente lo mismo por Roberto Gordon en el empate 1 a 1 frente a N. O. Boys. Jugó de entrada en forma discreta contra Boca (0 a 0 en la Bombonera) pero fue la figura en la jornada siguiente, cuando hizo dos goles en el triunfo 3 a 2 ante Quilmes. Pero de nuevo su nivel decayó notablemente en los dos últimos partidos del certamen: los millonarios perdieron 3 a 2 frente a Instituto y 4 a 2 contra Independiente Rivadavia de Mendoza. River no lograba clasificarse.
Comenzado el Metro 82, ingresó sobre el final del primer tiempo en la tercera fecha, cuando River perdió en Santa Fe 2 a 0 contra Unión. Entró como titular frente a Velez (foto, marcado por Vicente Pernía) y decepcionó, el día que Alonso jugando para los de Liniers le hizo un gol al cuadro de sus amores y no lo festejó: la hinchada local lo ovacionó. Para colmo, Reinaldo Merlo fue expulsado y eso motivó que Alegre tuviera que ser reemplazado por Enrique Nieto.
No conformó su rendimiento en la caída frente a Talleres en Córdoba y recién volvió a ser titular fechas más tarde, en el empate 1 a 1 contra Platense en Velez. Jornadas después, fue baja su producción en la derrota 1 a 0 frente a Independiente en Avellaneda y recién volvió a jugar desde el inicio en las fechas finales del certamen, cuando River le ganó a Instituto 1 a 0 en el Liberti y en la derrota 2 a 0 contra Chicago en Mataderos, cumpliendo mediocres actuaciones. Fue todo. Fue poco. Muchos hinchas y dirigentes habían depositado ilusiones en el talento de Omar Alegre, pero no pudo plasmar todo lo que sabía en un River cargado de problemas. Sólo aquellos dos goles al cervecero y alguna buena actuación aislada fueron los puntos destacados de su opaca trayectoria en la Primera de River.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

1980/82, CLAUDIO GIÚDICE: esa RUBIA DEBILIDAD... en la DEFENSA


Claudio Giùdice debutó oficialmente en River en el marco de la sexta fecha del torneo Metropolitano 1980, cuando el conjunto de Labruna superó 1 a 0 a Racing en Avellaneda con gol de Leopoldo Luque, el mismo día que también jugó su primer partido el delantero José María Vieta.
Giúdice ocupó el puesto de segundo marcador lateral, en reemplazo de Daniel Passarella. Y si bien cometió un serio error al enviarle un pase atrás muy elevado a Fillol desde casi mitad de cancha (lo que obligó al Pato a un gran esfuerzo para sacarla al córner) su actuación fue buena.
Volvió a jugar tres fechas más tarde, cumpliendo una opaca labor, una noche lluviosa en la derrota en el Monumental contra Velez por 1 a 0. Pasaron varias fechas para que volviese a la Primera: fue en el empate 1 a 1 ante Newells también en Núñez, cumpliendo un aceptable desempeño, al igual que en la siguiente jornada en la victoria por 3 a 1 ante Tigre en cancha de Vélez. No volvió a entrar por el resto del certamen. Para la segunda competencia del año, el Nacional, el técnico no lo volvió a tener en cuenta.
Ya en el Metropolitano 1981, con Alfredo Di Stéfano como entrenador, entró en la tercera fecha reemplazando a Lonardi la tarde del desafortunado arbitraje de Claudio Busca, en el River 1 Argentinos Juniors 3. En la fecha siguiente, tuvo una opaca noche en la victoria 3 a 2 frente a Estudiantes en La Plata, fechas después cumplió un aceptable labor como volante central (no jugó Reinado Merlo) en la igualdad en blanco contra Racing en el estadio de Vélez, puesto que volvió a ocupar en la victoria por 1 a 0 frente a Talleres de Córdoba pero esta vez en flojo nivel. Jornadas más tarde volvió a su puesto de número 6 en el empate 1 a 1 contra Platense en Atlanta, al domingo siguiente tuvo un aceptable juego en el triunfo 2 a 1 ante Sarmiento en el Liberti y luego decayó su producción la noche de la derrota ante Unión en Santa Fe por 1 a 0.
Como Alberto Tarantini se fue afianzando ya sea como primer o segundo marcador central, no tuvo nuevas oportunidades de jugar hasta la igualdad 2 a 2 en Rosario contra Central. Pero fue expulsado, junto con el Conejo. Cumplió su sanción y recién retomó la titularidad en la victoria 3 a 1 ante Sarmiento en Junín, esta vez como número 2, y ya no volvió a jugar hasta finalizar el campeonato.
En la segunda commpetencia del año, el Nacional 81, en la segunda fecha jugó de titular en la victoria 3 a 2 contra San Martín de Tucumán como local con un rendimiento mediocre, pero se rehabilitó a la jornada siguiente en la recordada victoria por el mismo resultado ante Boca en la Bombonera, también como primer zaguero central. Mejoró su labor a la fecha siguiente, en el empate en cero contra Talleres en el Chateau Carreras. “Anduve bien. Mis compañeros me dan toda la confianza necesaria”, dijo en los vestuarios. Fue así que volvió a destacarse en el encuentro siguiente, contra Ferro en el Monumental, a pesar de la derrota 1 a 0. Pero anduvo mal contra Loma Negra en Olavarría (terminó 0 a 0) y, con el retorno de Tarantini luego de su sanción, no volvió a ser titular hasta la victoria 2 a 0 en Tucumán contra San Martín, donde jugó de manera aceptable. Reemplazó en el segundo tiempo a Emilio Commisso en el empate con sabor a derrota frente a Boca 2 a 2 y se retiró lesionado en la goleada 5 a 0 a Talleres de Córdoba en River, siendo reemplazado por Eduardo Lonardi. Ya no tuvo más oportunidades en el resto del torneo.
El orden de los campeonatos argentinos de Primera División se invirtió y el Nacional fue el primero a disputarse en 1982. Tenía un buen comienzo en la victoria 3 a 2 contra Nueva Chicago en Huracán hasta que fue expulsado; recién volvió en la cuarta fecha como volante central en pálido desempeño en la igualdad sin abrir el marcador ante N. O. Boys; fue un espanto jugando en el mismo puesto en la fatídica goleada 5 a 1 contra Boca en Núñez; tuvo una pobre actuación frente a Quilmes también de local, en la caída 3 a 2 y volvió a jugar muy mal en las derrotas frente a Instituto (3 a 0) e Independiente Rivadavia de Mendoza (2 a 1). Era un River diezmado por los jugadores convocados a la Selección Argentina para el Mundial de España y los sancionados por no haberse presentado a jugar ante Peñarol en Mar del Plata.
Ya en la segunda rueda del Nacional, recién jugó en el empate 0 a 0 contra los xeneises en la Ribera, esta vez como segundo marcador central. A la fecha siguiente, tuvo una mala tarde en el triunfo 3 a 2 contra Quilmes y volvió a decepcionar en las jornadas finales, cuando River perdió 3 a 2 frente a Instituto y 4 a 2 ante Independiente de Mendoza. El conjunto de Di Stéfano no clasificó en su zona.
El segundo campeonato de la temporada, el Metropolitano, lo vio recién en la séptima fecha en opaca labor en la derrota 1 a 0 contra Talleres en Córdoba. El equipo era dirigido por el Polaco Cap. Volvió a jugar mal frente a Huracán en la igualdad en blanco y, con José Ramos Delgado como DT, jugó de 6 en el empate 1 a 1 ante Platense en Velez en regular tarea y en la caída frente a Independiente en Avellaneda: 1 a 0. A partir de allí, sólo ingresó en un par de encuentros reemplazando a algún compañero y cerró su campaña en River justamente en la última fecha, en el empate 2 a 2 contra N. O. Boys en el Monumental. Luego, sería transferido a Chacarita.

sábado, 13 de noviembre de 2010

El RIVER ACTUAL de PASSARELLA TAMBIÉN TIENE que MOSTRAR PERSONALIDAD


Daniel Passarella le gana en el salto a Coch; Alberto Tarantini está expectante y, tapado por el Conejo, aparece la remera arremandaga de Juan José López. Fue por el Metropolitano 1980. River le ganó a Boca 2 a 1 y sus tribunas, rebosantes de público, le gritaron “Hijos nuestros / hijos nuestros!” a los boquenses porque justo coincidió con el festejo del Día del Padre y “Se van para la B / se van para la B!”, ya que los de la Ribera estaban posicionados de la mitad de tabla para abajo.
Treinta años después, las cosas se han invertido. El cuadro de Núñez ya no tiene la paternidad del superclásico y, por el contrario, es la gente xeneise la que sacude a la parcialidad millonaria refrescándole la incómoda posición del promedio.
En aquella oportunidad, los jugadores del equipo de Labruna mostraron personalidad. Al minuto del segundo tiempo ganaba Boca 1 a 0 con gol del tucumano Salinas; River empató a través del Kaiser y desniveló por intermedio de Leopoldo Luque. River se sobrepuso a la desventaja y terminó festejando.
Hoy, Passarella y J. J. López, cada una desde sus diferentes funciones en la conducción de la entidad, tienen la responsabilidad de inculcarles a los jugadores del plantel actual (sobre todo a los más jóvenes; no a Almeyda u Ortega que ya tienen mucha experiencia) que River debe mostrar fútbol contra los de Borghi pero sobre todo personalidad y temple -en este delicado momento- para salir de la situación. La misma que mostraron aquellos hombres que doblegaron al conjunto de Rattín y terminaron obteniendo el torneo por amplia ventaja: Fillol; Comelles, Pavoni, Passarella y Tarantini; J. J. López, Merlo y Alonso; P. González (R. Díaz), Luque y Commisso.. No son los mismos jugadores, por supuesto, pero es lo mínimo que el hincha de River espera en estas circunstancias.

lunes, 8 de noviembre de 2010

SALÍ a la CANCHA, RIVER...


Un domingo cualquiera de 1974 y ahí aparece River en calidad de visitante: Ghiso, Jauregui, Bottanix, Merlo, Perico Pérez y Mastrángelo encabezan la fila. Lo de visitante no es verdad: ahí de fondo está el pueblo millonario rindiéndole honores al equipo y haciéndolo sentir como en el Monumental.
Eran tiempos sin títulos. “Señores yo soy de River / de River de corazón. / Si señor yo soy de River / aunque no salga campeón!”. Las hinchadas contrarias, por su parte, gastaban a la gente de River con todo tipo de apodos, arrojando gallinas al campo de juego e inclusive con cantos haciendo alarde de la famosa mano de Gallo (la parcialidad de Velez, sobre todo) y por llevar la carga de ser subcampeones eternos: “River y Balbín / segundos hasta el fin!” también gritaban en comparación a los resultados electorales obtenidos por el dirigente radical.
Pero desde que el fútbol es fútbol se lo ha triturado a River con las cargadas más irónicas e hirientes. La contra no sabe qué hacer con tanta envidia. Ahora le cantan: “Y ya lo ve / y ya lo ve / el que no salta / se va a la B!” Increíble. Sueñan con que se rompa aquello de que “River, Boca e Independiente son los únicos desde 1931 que nunca bajaron de categoría”. Ni siquiera en el 83, cuando el club de Núñez se vio favorecido por haberse implementado una nueva modalidad de promedios para determinar los descensos y no bajó a la “B”, se lo castigó como en la actualidad. Hubo alguna aislada cargada de parte de la barra de San Lorenzo, cuando expresó una noche de 4 a 0 a los juveniles de la banda roja en cancha de Velez: “Ole le / ola la / nosotros ya nos fuimos / ustedes ya se van!”
Hoy, tras la desvinculación del DT Angel Cappa, River vive una instancia delicada. Los contrarios la disfrutan, claro. Así y todo, hay un factor que permite seguir creyendo, que todavía resiste y muestra grandeza en estos días que están pasando: su hinchada. Esas cuadras y cuadras de fanas tratando de canjear la entrada para el superclásico, desde horas muy tempranas.
Esa onda positiva, esa inmensa pasión, esa energía que baja desde las tribunas riverplatenses tiene que llegar a Passarella y a los jugadores, tiene que contagiarlos. Con el técnico que sea. Sobre todo ahora, que viene Boca. River no puede estar en la Promoción, no debe. Hay demasiados próceres, demasiada grandeza, demasiada historia como para detenerse a pensar en ello. Salí a la cancha de una vez por todas, River...

lunes, 1 de noviembre de 2010

1980/1981: “MILONGUITA” HEREDIA, el GOLEADOR del BARCELONA que en RIVER apenas CONVIRTIÓ


Juan Carlos Heredia mete el zapatazo que se irá cerca de uno de los palos del arquero de Platense, ante la mirada de Pedro González y de la defensa calamar. La imagen corresponde al partido que igualaron Platense y River 1 a 1 en cancha de Atlanta, por el Metropolitano 1981.
Milonguita había sido comprado a comienzos de 1980 al Barcelona de España, en 400.000 dólares. Fue ídolo en el Barsa y llegó a jugar en la selección española. “Me encuentro con una responsabilidad muy grande, pero no tengo dudas que voy a cumplir. Le traigo mis goles a River” manifestó el goleador cuando llegó al club de Núñez.
Debutó en la primera fecha del Metropolitano 1980, en un cotejo igualado ante Colón 1 a 1 en el Liberti. Fue el dueño de los mayores aplausos cuando fue reemplazado por el uruguayo Juan Ramón Carrasco. Había cumplido.
En la segunda jornada, bajó su rendimiento pero concretó el gol del empate 1 a 1 frente a Estudiantes en La Plata faltando un cuarto de hora para finalizar el encuentro. Sufrió una lesión y estuvo más de dos meses inactivo.
Recién volvió en la 16a. fecha en otra igualdad por el mismo marcador: esta vez en el Monumental contra Independiente. Tuvo una aceptable tarea. A todo esto, sólo había jugado un sólo partido en la Copa Libertadores 1980: en el 0 a 0 contra Velez en el primer partido por el Grupo I. Luego, fue reemplazado por Emilio Commisso en la caída 2 a 0 ante Argentinos Juniors por el Metro 80, cuando volvió a lesionarse: rotura de ligamentos.
Recién retornó al equipo cumpliendo una floja labor una rueda más tarde, la tarde que River, ya coronado campeón, cayó frente al cuadro de La Paternal por 4 a 2 en el estadio de Atlanta.
En el segundo torneo del año 1980, el Nacional, Milonguita entró en la tercera fecha reemplazando a Oscar Ortíz en el 2 a 2 frente a Boca como local. Pasaron varias jornadas y tuvo un pobre desempeño contra Instituto en la victoria por 2 a 0 tambén en el Monumental; Labruna lo volvió a excluir para que fechas más tarde ingresara en la segunda etapa por Pedro González en el triunfo 3 a 0 ante Colón y recién volvió a ser titular cumpliendo un aceptable rendimiento frente a Cipolleti de Río Negro, en el 4 a 2 que marcó el cierre de la etapa clasificatoria del Nacional. También anduvo bien en el partido de ida contra N. O. Boys (triunfo por 3 a 2); así y todo, fue reemplazado por Pedro González y esa incidencia marcó el final de su mediocre primer año con la banda roja.
Ya en el Metropolitano 1981, recién ingresó en el segundo tiempo de la cuarta fecha reemplazando a Oscar Ortíz, cuando River perdió ante Arg. Jrs. 3 a 2, la tarde que Claudio Busca expulsó a medio equipo millonario y hasta a Angel Labruna! En la fecha siguiente, volvió a tener una buena actuación en La Plata: convirtió dos goles en la victoria por 3 a 2 frente a Estudiantes. Pero la llegada de Mario Kempes y René Houseman lo volvió a relegar al banco de suplentes. Cuando volvió, anduvo flojo en el 2 a 1 a favor contra Ferro en Caballito y tuvo que salir, ingresando el chico Pedro Vega. Pasaron varios domingos y retornó jugando bien ante Platense (foto). A todo esto, en la Copa Libertadores 81 había jugado en forma mediocre en el primer partido del Grupo Uno (triunfo por 1 a 0) contra Central en Rosario (salió por Pedro González), la noche que la hinchada con mucho aliento, fervor y banderas rojas y blancas hizo sentir al equipo local en Arroyito. Sin embargo, fue lo único rescatable la lamentable noche de la eliminación (1 a 2) frente a Deportivo Cali en Núñez, dándole el pase al Matador Kempes para que abriera el marcador. Cerrando el torneo continental, jugó mal en el 3 a 2 frente a los rosarinos como local.
Con el conjunto de Labruna ya eliminado del torneo continental, recién volvió a jugar por el Metro 81 en el vibrante empate 3 a 3 contra Velez, convirtiendo el primer gol del equipo pero se tuvo que ir expulsado. Cumplió su suspensión y volvió frente a Colón en Santa Fe (1 a 1) ingresando por J. J. López. Luego anduvo flojo contra Ferro en el Monumental (River perdió 1 a 0) y salió por José María Vieta. Volvió a ser titular en el 1 a 1 frente a Boca en Núñez, pero su decepcionante desempeño hizo que Angelito se decidiera en el segundo tiempo por el Loco Houseman. Fue el final de su deslucida campaña en River. Para el segundo certamen del año, el Nacional, fue transferido a Argentinos Juniors.
Las lesiones no lo ayudaron a Heredia, pero el delantero no estuvo a la altura de sus antecedentes: toda su habilidad, fuerza y potencia, además de su capacidad goleadora, se habían quedado en España.

miércoles, 27 de octubre de 2010

AQUEL 1 a 1 contra ALL BOYS, por el METRO 1980: otro EMPATE no, POR FAVOR...


River iba primero con 12 puntos y All Boys anteúltimo con 5, cuando se enfrentaron por la décima fecha del Metropolitano 1980 en el estadio de Ferro. Fue el último cotejo de los millonarios contra los albos en calidad de visitante en Primera División, y ahora será el primero de la historia a disputarse en la cancha de Floresta.
Este River 2010 de Angel Cappa que necesita urgente salir de la racha de derrotas y empates que tanto preocupan a su hinchada dista mucho en juego y posicionamiento de aquel equipo dirigido por Angel Labruna. No obstante, al poderoso conjunto que se llevó con holgada diferencia el título del Metro 80 le costó mucho dominar las acciones frente a un rival muy limitado.
La imagen muestra el momento en que Ramón Díaz clava el zurdazo que irá al fondo de la red. Era el 1 a 0, a los 35 minutos de la primera etapa. Se presagiaba una goleada. Pero el desorden de los de Núñez posibilitó que el esquema de los locales tuviera el premio de un punto. Faltando 15 minutos para el epílogo, Eduardo Saporiti en contra decretó el 1 a 1 definitivo. El Sapo se tomó la cabeza y se agachó, mirando el piso. Mientras algunos compañeros lo animaban y otros se disponían a sacar del mediocampo y continuar el juego, él por lo desafortunado de la jugada no podía levantarse de lo mal que se sentía. Fue cuando surgió de la popular visitante el grito: “Sa-po-ri-ti / Sa-po-ri-ti!” y el eficiente marcador lateral derecho se recuperó y salió adelante.
El que no pudo salir adelante aquella tarde fue River, que sufrió las expulsiones de Alonso y Tarantini y terminó acorralado, casi pidiendo la hora. Esperemos que el River actual no tome como referencia aquel cotejo... y que All Boys termine pidiendo la hora para no recibir más goles. Sería la sonrisa que el público millonario necesita, de cara al superclásico.
River formó en Caballito con: Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y Tarantini; Carrasco, De los Santos y Aloso; R. Díaz, Commisso (O. Labruna) y Luque (H. López).

martes, 19 de octubre de 2010

METROPOLITANO 1981: El FESTEJO que NO FUE


Mario Kempes y Ramón Díaz inician la celebración. El arquero Rodríguez está vencido y Roberto Mouzo resignado. Diez minutos después de la apertura del marcador a través de Diego Maradona (ocurrida a los 11 del segundo tiempo) River iguala el clásico por intermedio del Matador y las tribunas millonarias revientan en el aliento: “Les vamos a ganar / les vamos a ganar / les vamos a ganar a los bosteros / les vamo´ a demostrar / les vamo´ a demostrar / que no pueden salir primeros!” Era la gran oportunidad de doblegar al puntero del campeonato y permitir que F. C. Oeste lo alcanzara. No pudo ser. El conjunto de Labruna siguió siendo un rato más el principal protagonista en el marco de un cotejo peleado y discreto, pero extrañamente en los últimos 10 minutos se quedó. Fue ahí cuando Boca justificó la igualdad. River dejó de dominar el partido y de crear situaciones de riesgo para cederle de manera sorpresiva la iniciativa al rival.
Los jugadores del cuadro dirigido por Marzolini se abrazaban y levantaban los brazos una vez finalizado el encuentro 1 a 1 como si hubiera ganado, saludando a sus hinchas que en gran número se acercaron al Monumental. “Todo el gasto lo hicimos nosotros, la verdad que no esperaba esto de Boca” dijo Mostaza Merlo en los vestuarios luego del partido. “Ellos vinieron a buscar un punto. No sé como un equipo, jugando de esta manera todas las fechas, puede ir primero.” sostuvo el Beto Alonso.
El Conejo Tarantini fue la gran figura de la tarde; también se destacaron los desempeños de Alonso y Passarella en un elenco que salió con Fillol; Comelles, Tarantini, Passarella y H. López; Iervasi, Merlo y Kempes (J. J. López); R. Díaz, Alonso y Heredia (Houseman). DT: A. Labruna.

miércoles, 6 de octubre de 2010

2003: Cuando D´ALESSANDRO hizo ESTREMECER al MONUMENTAL


Por la 17ª. fecha del torneo Clausura 2003 que River terminaría obteniendo en Bahía Blanca frente a Olimpo, el conjunto del Ingeniero Pellegrini derrotó a Gimnasia or 3 a 0 en el Monumental, recordándose de aquel encuentro el golazo de Andrés D´Alessandro que cerró el marcador.
Iban apenas 6 minutos de juego y el partido ya estaba prácticamente terminado, porque los millonarios ganaban 2 a 0 con goles de Cavenaghi y Fuertes. Apareció en la etapa complementaria el Cabezón, dejando a tres rivales en el camino y despachando este zurdazo que superó a Olave e hizo vibrar el Antonio Liberti.
¿Habrá alguien que el lunes se inspire de esta manera contra el Lobo?
River formó con Costanzo; Garcé, Demichelis, Lequi y Zapata; Ludueña (Barrado), G. Pereyra y L. González (Astrada); D´Alessandro; Cavenaghi y Fuertes (D. Husaín). DT: M. Pellegrini.

Para revivirlo:
http://www.youtube.com/watch?v=HN6G3KLdeYk

viernes, 1 de octubre de 2010

LIBRO de ALONSO: “Mi RIVER el campeón”


Se trata de una edición especial de revista El Gráfico aparecida ni bien terminó el Metropolitano 1975. En medio de la euforia por la consagración tan esperada, la Editorial Atlántida sacó este número para deleite de los riverplatenses, escrito por Norberto Alonso. Eran tiempos en que no se hacían tiradas tan amplias. Hoy, este libro es una joya difícil de conseguir.

martes, 28 de septiembre de 2010

CELEBRA la VIDA


Hoy es el Día Internacional del Hincha de River y no hay mejor carta de presentación que la imagen de Angel Amadeo Labruna.
Cuando en septiembre de 1983 el cortejo fúnebre que trasladaba sus restos con destino al cementerio de la Chacarita, salió de la cancha de Argentinos Juniors y yendo por Juan Agustín García pasó por la esquina de la casa de mis padres (recordemos que en el momento de su desaparición física estaba dirigiendo a los Bichos Colorados), asistí al momento con una mezcla de dolor y egoísmo, porque sentía que entidad de La Paternal estaba participando de algo que no le correspondía. Labruna era solamente River; era nuestro, bien nuestro.
Pero no es momento para detenerse en la muerte. Hay que celebrar la vida, hoy más que nunca, cuando se cumple un nuevo aniversario de su nacimiento. Debería haber en el Museo un sector destinado sólo a él, tal como se hizo hace algunos años a través en un homenaje realizado en el Shopping del Abasto. Pero tampoco nos vamos a detener en ello.
River desde hace un tiempo tiene la publicidad del mayor sitio de poker gratuito del mundo. Si sigue siendo El Más Grande se debe en muy buena parte a esta carta oculta… en el alma de todos los riverplatenses.

sábado, 18 de septiembre de 2010

1981: El DÍA que se LESIONÓ KEMPES, EXPULSARON a GALLEGO y BULLERY fue la FIGURA... JUGANDO para NEWELLS!


Carlos Tapia quiere atravesar la pared que le forman Acosta y Simón. En realidad, River se la pasó toda la tarde chocando contra la pared que le puso la defensa rosarina, ya que Newells venció a River por 2 a 1 por la primera rueda del Metropolitano 1981 basado en un esquema defensivo férreo, resistente, aguerrido. El conjunto millonario le jugó de igual a igual y en ningún momento especuló, pese a que el cuadro dirigido por Montes se hacía fuerte de local y estaba tercero en la tabla de posiciones, detrás de Boca y Ferro.
El trámite tuvo un interesante ritmo y la lluvia no impidió que se disputara un buen partido. Abrió la cuenta Yasalde a los 12 minutos, cuando ya se había retirado lesionado Mario Kempes, siendo reemplazado justamente por el Chino Tapia. Igualó Ramón Díaz llegando al último cuarto de hora del encuentro pero enseguida Roque Alfaro puso cifras definitivas. El mediocampo local formó con Enzo Bullery (gran figura de la tarde, al año siguiente gran decepción con el manto sagrado), Américo Gallego (que fue expulsado) y Roque Alfaro, siendo el marcador lateral derecho Francisco Azzolini el otro jugador que alguna vez vistió la banda roja. En el equipo de Angel Labruna tuvieron un buen desempeño Pedro González y el Pelado Díaz, destacándose la tarea de Alberto Tarantini en su poco habitual posición de segundo marcador central. Ya lo había hecho con eficacia en el partido anterior (1 a 1 frente a San Lorenzo) y lo volvió a hacer en la jornada posterior a la derrota en el Parque de la Independencia (1 a 2 contra Independiente), volviendo a su puesto de “nº 3” cuando retornó Daniel Passarella, otra tarde lluviosa en la que River cerró la primera ronda del certamen perdiendo 5 a 2 contra Instituto de Córdoba en Núñez.
Contra N. O. Boys, River formó con Fillol; Saporiti, Pavoni, Tarantini y H. López; O. Labruna, Merlo y Kempes (Tapia); P. González, R. Díaz y Houseman.

domingo, 12 de septiembre de 2010

1983: El “MANOTAZO” de AHOGADO de ARAGÓN


Propaganda oficialista del F.U.R., la lista del entonces titular de River, Don Rafael Aragón Cabrera, de cara a las elecciones de diciembre de 1983. En el panfleto, se resaltan los valores positivos de su gestión comenzada en el año 1974, al mismo tiempo que se establece una comparación con los otros dos principales candidatos opositores: William Kent y Hugo Santilli. Del primero, sólo se destacan los aspectos negativos de su gestión (1968-1973). Del segundo también todo lo peor, con la diferencia que el ex titular del Banco Nación todavía no había llegado a la presidencia del club de Núñez.
Hay unos puntos que merecen ser destacados en esta publicación del F.U.R., que postulaba a Aragón - Paoletta - Kipper: afirma que siempre defendió a Angel Labruna: “Fue sostenido y apoyado contra los ataques y las críticas”, cuando se sabe que el exitoso DT se sintió traicionado cuando fue reemplazado a mediados de 1981 por Alfredo Di Stéfano; que consiguió el “Country Club Los Robles en Moreno, Pcia. Bs. As.”, predio que el asociado pudo disfrutar poco y nada; hace hincapié en el fracaso futbolístico de la conducción de Kent y la “falta de responsabilidad” en la finalización de la obra del Centro Integral de Natación. Asimismo, sostiene que lo que ofrecía el Frente Renovador Riverplatense a través de Hugo Santilli eran “sólo promesas irrealizables.”
El ciclo de Aragón Cabrera estaba llegando a su fin. Ni esta propaganda pudo cambiar el rumbo de las elecciones, ganadas ampliamente por Santilli. Los Millonarios habían tenido muchos éxitos deportivos durante el mandato de Don Rafael (“Con Aragón, River campeón” solía ser el lema) y creció enormemente en cantidad de socios, pero los años 1982 y 1983 marcaron un serio retroceso, a tal punto de estar en riesgo la estabilidad y el futuro institucional. Para fines del 83, River estaba sumido en una profunda crisis deportiva, económica y social. De todos modos, salió adelante. Como de todas sus crisis. Como seguramente lo hará ahora.

jueves, 9 de septiembre de 2010

1993: No fue un GRAN CAMPEÓN, pero el GRAN CAPITÁN siguió PROMOVIENDO JÓVENES


La tapa corresponde al video editado por El Gráfico/Torneos y Competencias del River campeón Apertura 1993, el título nº 23 en la historia del club. Era la décima vuelta olímpica de Daniel Passarella en la entidad, esta vez como DT: habían sido siete como jugador y ahora la tercera como entrenador.
Fue una temporada matizada por la participación de la Selección Argentina en las eliminatorias de Estados Unidos 1994, ya que el certamen tuvo un receso y finalizó a principios de este último año.
El cuadro de Núñez siguió apostando a la promoción de valores juveniles provenientes de las divisiones inferiores, el punto fuerte del Kaiser desde fuera del campo de juego: elementos que aprendían desde el comienzo (Ortega, Crespo, Lavallén, Gallardo, Villalba, Almeyda) lo que significa vestir el manto sagrado y salir campeones.
Quedaron para el recuerdo, dentro de una campaña sin tantos puntos sobresalientes para resaltar, los dos golazos de Villalba (frente a Belgrano en Córdoba y ante Huracán en el Monumental), el romance de Medina Bello y la gente, la vuelta de Ernesto Corti y Sergio Goycoechea, el gol de Altamirano a Platense en campo de Vélez (el día del error de Goyco que generó polémicas con Daniel cuando lo reemplazó por Sodero), la pulseada entre Silvani y la gente, la aparición explosiva de Crespo en el 5 a 3 contra Mandiýú de Corrientes y el Monumental repleto el día de la consagración de este parejo torneo en el empate ante Argentinos Juniors, con gol de un hombre que ni con este tanto llegaría a justificar su permanencia en River: el Huevo Toresani.

lunes, 6 de septiembre de 2010

1983, CAÍDA ante VÉLEZ: DISTINTOS NOMBRES, los MISMOS DEFECTOS


Carlos Bianchi convierte el primer gol de Vélez. Toque suave al rincón izquierdo de Goycoechea, que fue para el otro lado. De fondo, la gente de River sobre la popular que da a Juan B. Justo, que desde ya hace tiempo es propiedad de la parcialidad velezana. El domingo, también en Liniers, ocurrió una jugada similar en el mismo arco que da a Reservistas Argentinos: penal ejecutado por Silva, Carrizo va a su derecha y el conjunto que también usó en esta ocasión la remera alternativa azul se puso 2 a 1, resultado final.
En aquella oportunidad por el Metropolitano 1983, el Virrey colocaría el 2 a 0 final ni bien comenzaba la segunda parte. Vélez se imponía con absoluta claridad, estableciendo una marcada diferencia táctica y técnica sobre los millonarios. Comenzaba la segunda ronda del certamen (hasta ahí River estaba en la mitad de tabla de posiciones) pero se daba inicio con esta derrota a una aguda declinación, salvándose del descenso por el promedio. En la fecha pasada sucedió algo parecido. Bianchi estaba vez estuvo en el palco, pero pareció ejercer su influencia como cuando dirigía al Vélez ganador: River fue un equipo desdibujado, chato, que no pudo despegar ni siquiera cuando contó con un hombre más durante más de veinte minutos en el segundo tiempo.
Con respecto al marco, la diferencia no sólo estuvo en la ubicación de las hinchadas, sino en la actitud. En el cotejo reciente, la parcialidad de Núñez se fue cantando por River, alentando a pesar de todo, por sentimiento y porque sabe que este plantel puede rendir más y mejor; mientras, en aquel lejano 1983, el público visitante se fue insultando a los jugadores de la banda roja y saludando al Beto Alonso, que esa tarde jugó para el local.
El cuadro conducido por José Varacka formó con Goycoechea; Olarticoechea, Saporiti, Coccimano y J. García; Bullery (Zuttión), Gallego y Tapia; Bica, Trossero y Commisso (Erba).

martes, 31 de agosto de 2010

1982: AQUELLA PENOSA DERROTA por 3 a 1 en LA PATERNAL...


River históricamente ha sacado a Argentinos Juniors de su cancha del barrio La Paternal. Claro está, cuando sus tribunas eran de tablón y su reducto no se había remodelado y ampliado como ahora. Cuando el fixture indicaba jugar contra el Bicho, por lo general el encuentro se disputaba en Atlanta, Ferro o Vélez.
Pero en 1982 River andaba de la mitad de tabla para abajo al comenzar la segunda ronda del Metropolitano, y para colmo venía de perder en la semana 4 a 2 como local frente a Peñarol por la Copa Libertadores, quedando prácticamente sin chances.
Entonces, un River que no peleaba los primeros puestos del certamen local y con su gente totalmente desmotivada por la derrota sufrida contra Flamengo y ahora contra los uruguayos por el torneo continental, hicieron que el partido se jugara en Paternal.
Allí se acercó el escaso público millonario a la popular de la calle Gavilán, donde hoy están las plateas y generales locales, y donde se posicionan las cámaras que transmiten. Allí estuvo la hinchada de Argentinos como ahora sobre la tribunita de calle Juan A. García, gozando el triunfo e insultando fundamentalmente a Tarantini, quien muy nervioso por los cánticos contra su ex mujer Pata Villanueva apenas pudo hacer algo en una defensa que no paraba a nadie. Allí el cuadro local explotó el pésimo momento del equipo conducido en aquel entonces por Jorge Vázquez. En la imagen, Alzamendi deja atrás a Domenech mientras lo acompaña Chaparro. Fue la primera etapa del uruguayo en el cuadro de Núñez, con un opaco rendimiento. Algunos simpatizantes ya lo insultaban: no sabían lo que Patoruzú les tenía preparado para su segundo ciclo con la banda roja...
Todos los goles fueron convertidos en el segudo tiempo. Abrió Firpo ni bien comenzó; aumentó Carrizo y Pasculli de penal puso el 3 a 0. Justamente Alzamendi achicó cifras cuando el cotejo ya terminaba. Argentinos hacía 14 partidos que no ganaba...
River formó con Puentedura; Saporiti (Gordillo), Tarantini, Nieto y J. García; Messina, Merlo y Commisso; Alzamendi, Chaparro y Tévez (Vieta). DT: J. Vázquez.

sábado, 28 de agosto de 2010

1979: Dos HISTÓRICOS, dos PARTIDOS, tres COINCIDENCIAS


La reciente victoria frente a Huracán, por la 2da. fecha del Apertura 2010, tuvo algunos puntos de contacto con el triunfo al que corresponde esta escena en la que aparecen los consagrados Juan José López y Reinaldo Merlo, posando para los fotógrafos antes de comenzar el cotejo por la 7ma. fecha del Nacional 1979, con fondo de tribuna visitante llena. Claro está, no era el despliegue de banderas, bombos, bengalas, tirantes y colorido que muestra la hinchada millonaria ahora, como quedó expresado con elocuencia la tarde del gol de Facundo Affranchino.
Justamente ése es uno de los aspectos coincidentes: el autor del gol fue un hombre proveniente de las divisiones inferiores (en aquel entonces, convirtió Ramón Díaz), se jugó en Parque Patricios y ambos partidos terminaron 1 a 0 a favor del cuadro de Núñez.
Aquella tarde del 79 en la Quema resultó un cotejo con más golpes y confusión que el buen juego que sugerían los nombres de ambos equipos. Los que podían moverla (el mismo Jota Jota; Brindisi por el lado del Globo), anduvieron peleados con la pelota. Faltaron Alonso y Babington en cada equipo, es cierto, pero ninguno de los talentosos tomó la posta para levantar al público, razón por la cual el trámite se hizo mediocre.
Hasta que a los 15 minutos del segundo tiempo apareció el Pelado (al fin y al cabo, figura del encuentro) quien desde la derecha y rematando con zurda, sacó el disparo antes que el arquero Munutti pudiera achicar el ángulo. “Dale Ri, que vamos a salir campeones, que vamos a salir campeón...” fue el grito de la gente de River, anticipando el título que se obtendría ante Unión de Santa Fe y por consiguiente el doblete del 79.
El conjunto de Labruna alistó ese día a Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y H. López; J. J. López, Merlo y R. Díaz; Commisso, Luque y Ortíz (Galletti). Era el segundo domingo de juego consecutivo del Negro Ortíz (había vuelto la fecha anterior contra Quilmes en el Monumental), después de los cinco meses y medio que había estado inactivo, desde el partido revancha en Berna que la Selección Argentina había disputado frente a Holanda.

jueves, 26 de agosto de 2010

1980: Los DOS PRIMEROS PUNTOS de un EQUIPO que te PONÍA los PUNTOS


Después de igualar con idéntico marcador (1 a 1) en las dos primeras fechas del Metropolitano 1980 (ante Colón en el Monumental y contra Estudiantes en La Plata), River alcanzó su primera victoria al vencer como local a Rosario Central por 2 a 0. A ese cotejo le corresponde esta imagen, en la que Leopoldo Luque le gana a Sperandío, quien seis años después formaría parte del plantel del River campeón de América. Craiyacich y Jorge García fueron los otros dos elementos del conjunto rosarino que luego jugaron en el cuadro de Núñez, en diferentes épocas.
Esa tarde, al equipo de Labruna le bastó con saberse superior. Tan sólo con esa premisa, River no tuvo inconvenientes en lograr el triunfo con dos goles de Ramón Díaz. En el primero, Leo dibujó una muy buena jugada, pero su remate fue devuelto por Carnevali, en gran acción. Encaró el Pelado y convirtió. En el segundo, el riojano le pegó muy fuerte superando el cruce de Bauza y puso cifras definitivas. Passarella, sobre el final, erró un penal. Fue el primer festejo (en la fecha siguiente, llegaría el famoso 5 a 2 en la Bombonera) en un certamen que lo tendría como cómodo ganador: a nueve puntos quedaría el segundo, Argentinos Juniors.
Contra Central, los millonarios formaron con Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y H. López; J. J. López (Commisso), Merlo y O. Labruna; R. Díaz, Luque y Ortíz.

sábado, 21 de agosto de 2010

1982: RANDAZZO siguió jugando para BOCA...


Carlos Randazzo se había iniciado en Boca. Jugó en Arg. Jrs. y luego en Racing, donde fue dejado libre. River lo trajo para el Nacional 1982. Le tocó llegar a un conjunto diezmado por los 9 jugadores que citó el técnico albiceleste César Luis Menotti para la concentración de cara al Mundial de España 82 y por la sanción a los elementos que no se presentaron a jugar ante Peñarol en Mar del Plata.
Randazzo debutó en la 2da. fecha, en el empate 1 a 1 contra Sarmiento en el Monumental. Jugó como puntero derecho: rotó, corrió, tocó de primera, desbordó y ganó en el mano a mano. Fue una de las figuras de la cancha. Un comienzo alentador. Aflojó enseguida ante Gimnasia de Jujuy (fue expulsado) y N. O. Boys, dos partidos que los millonarios empataron como visitantes. Tuvo un desempeño aceptable en la decepcionante actuación del equipo frente a Boca en Núñez, cuando los boquenses se impusieron por 5 a 1. Luego del superclásico dijo en los vestuarios: “Hubo varios que no pusieron en la cancha lo que hay que poner”.
Tuvo un buen nivel en la igualdad 2 a 2 contra Quilmes en el Liberti y luego decayó en el 3 a 0 en contra con Instituto en Córdoba y en la derrota 2 a 1 con Independiente Rivadavia de Mendoza. Jugó de manera aceptable contra Nueva Chicago en el empate en cero y en la victoria por la mínima diferencia (gol suyo de penal) frente a Sarmiento en Junín. Un desempeño apenas discreto contra Gimnasia de Jujuy en el triunfo por 2 a 0 (foto) y otro muy pobre contra N. O. Boys en la igualdad 1 a 1 en Núñez. Ya en las fechas finales del Nacional, el DT Alfredo Di Stéfano no lo volvió a incluir como titular. Mientras tanto, en la Copa Libertadores 82 ingresó la noche de la igualdad 0 a 0 contra Boca en la Bombonera, cuando River y Boca compartían la zona de la primera fase con The Strongest y J. Wilsterman de Bolivia. La hinchada local lo recibió con todo tipo de insultos; enfrente, los visitantes dejaban en claro que “... argentino hay uno solo: argentino es River Plate...”
Ya en el segundo certamen del año, el Metropolitano, y con Vladislao Cap como técnico, recién volvió a jugar en la 4ta. fecha, en la derrota 2 a 0 contra Unión: fue un espanto, siendo reemplazado por José Vieta. Lo mismo un par de jornadas más tarde, en la caída contra Talleres por 1 a 0 en Córdoba. No anduvo en el empate sin abrir el score contra Huracán en Parque Patricios, y recién jugó aceptablemente contra Platense en Vélez, en la igualdad 1 a 1. Pasaron varios partidos y retornó contra Chicago en el Monumental, en la victoria por 3 a 1, ya con Jorge Vázquez como entrenador. Otra pálida actuación en la derrota 2 a 0 ante N. O. Boys en Rosario; un opaco rendimiento contra Racing en la victoria por 3 a 0 a pesar de haber convertido el primer gol; muy mal en la derrota 3 a 2 frente a Quilmes en el Sur y en el 3 a 1 en contra en Liniers contra Vélez. Siguió en bajo nivel cuando River le ganó 1 a 0 a Central en Rosario, y ya con Ramos Delgado como DT continuó sin cumplir cuando se empató 1 a 1 con Platense como local. En la ùltima fecha del torneo, decepcionó en la victoria 2 a 1 contra N. O. Boys. Fue su último partido en River.
Randazzo había llamado la atención del periodismo y la afición futbolera allá por el Nacional 79, cuando en un superclásico jugado en el Monumental que terminó 1 a 1 definió muy bien ante la salida de Fillol. En River, tres años después, no mostró ni siquiera un poco de todo lo que había exhibido en aquellos primeros tiempos, cuando muchos dijeron que tenía pinta de futuro crack.

miércoles, 18 de agosto de 2010

2005: DÁVICCE con las JOYAS de una ÉPOCA DORADA


En el marco de las elecciones del 3 de diciembre de 2005, el ex titular de la entidad, Alfredo Davicce, se postulaba como candidato y en su propaganda política mostraba el fuerte de su gestión 1990/97: los consagrados elementos provenientes de las divisiones inferiores. En la imagen aparecen los juveniles Aimar, Solari, Ortega, Crespo, Almeyda, Gallardo haciendo el típico gesto de la visera con el que luego festejaría sus goles; también Guillermo Pereyra, Constanzo e Irigoytía. Dávicce contó con el trabajo serio y responsable del equipo de Delem, quien tuvo a su cargo esa cantera inagotable.
Al dorso del folleto, se podía leer lo siguiente: “La nueva dirigencia tiene un maestro: Alfredo Dávicce” • “Tu voto vale el cambio: Dávicce Presidente.” • “Ahora sí, tenemos futuro: Dávicce presidente.” • “Vamos por más alegrías: Dávicce presidente 2005-2009”.
La historia dice que Dávicce fue el presidente de River durante gran parte de la década más gloriosa de la institución. Ordenó al club después de la crisis de fines de los ochenta. En cuanto a la conducción del equipo, salvo el hecho de haber elegido a Carlos Babington como entrenador, en el resto sólo cabe el elogio al brindarle su confianza a técnicos inexpertos como Daniel Passarella y Ramón Díaz; asimismo, fue campeón invicto con Américo Gallego también en su primera experiencia como DT. Sin embargo, la gestión económica y administrativa del club mereció ciertas objeciones. En la venta de jugadores y la participación de intermediarios. Lo sucedió David Pintado, su ex vice-presidente, desde 1997 al 2001.
Dávicce se presentaba en el 2005 por la Agrupación River Mundial con José Ballota, candidato a Vice-presidente 1ro. y Carlos Samaniego, Vice-presidente 2do. Rodolfo D´Onofrio figuraba como vocal titular. Finalmente, José María Aguilar ganaría las elecciones y comenzaba su segundo mandato...

viernes, 13 de agosto de 2010

1975: El DISCO más VENDIDO del AÑO


Esta imagen del equipo del Nacional 1975 contenía un disco simple. Allí se repasaban algunos goles del bicampeón con los relatos de Muñoz, matizados por una canción de un intérprete que no tenía el registro de voz de Luis Miguel pero que igual hacía vibrar los corazones de los simpatizantes millonarios que teníamos esta grabación: “River campeón / River campeón / de banda roja / la pelota se vistió...” y continuaba “...con esta banda seguidora / que te sigue a toda hora” y en ese momento pasaba a escucharse a la hinchada con el silbido-grito del Monumental: “SS River / SS River!” y el hit de ese año: “Flaco no te vayas / flaco vení / quedate a ver a River / te vas a divertir!”
Allí aparecen parados con fondo de tribuna San Martín llena (con el viejo sector de la cabina/obelisco de la barra, llamada tribuna Social): Merlo, Comelles, Pena, Fillol, Perfumo y H. López. Agachados: P. González, J. J. López, Luque, Alonso y Más. Puede verse en la frente del número 9 el circulito por donde se lo introducía al tocadisco. Tocala de nuevo, Beto...

jueves, 12 de agosto de 2010

1972/73: El TOQUE de CARLOS LÓPEZ no fue SUFICIENTE


El último a la derecha de los jugadores agachados que aparecen en esta imagen, es Carlos Angel López. Lo acompañan, de pie: Giustozzi, Merlo, J. Pérez, Más, Larraignée, J. Vázquez y H. Rodríguez. Abajo: Alonso, Mastrángelo y N. Scotta.
López había llegado proveniente de Excursionistas, a principios de 1972. Debutó en River en la cuarta fecha del campeonato Metropolitano, en el marco de la victoria conseguida en Avellaneda ante Independiente por 2 a 0. A la fecha siguiente, jugó en la derrota frente a Gimnasia por la mínima diferencia en el Monumental, pasó otra jornada en el banco y luego tuvo continuidad, pero sin afianzarse en cuanto su juego, habilidoso por cierto, pero falto de constancia.
Recién en la 12a. fecha convirtió su primer gol con la banda, cuando reemplazó a J. J. López: fue en la goleada 4 a 0 a Colón, en partido nocturno. Hizo el tercero; el resto los hizo Pinino Más. A partir de allí, quedó afuera. Recién volvió en la segunda rueda, específicamente en la 23a. fecha frente a Arg. Jrs, en un empate 1 a 1 en Núñez. Tapado por Alonso y Marchetti, volvió a jugar seguido recién en las fechas finales del citado certamen. Pero su talento no fue suficiente para ese River. Para colmo, en el triunfo contra Lanús por 2 a 1 marcó un gol en contra...
Para el segundo torneo del año, el Nacional, señaló un tanto justamente en su tierra natal: Misiones, en la goleada 7 a 1 frente a Bartolomé Mitre. Luego hizo dos en el contexto del 8 a 0 a Independiente de Trelew en el Liberti y señaló uno en la victoria en Mar del Plata ante San Lorenzo de esa ciudad por 3 a 2.
Ya para 1973, su participación fue cada vez menor. Carlos López luego tendría una dilatada trayectoria, a nivel local e internacional. Jugaría en Estudiantes, Argentinos, Colón, Racing, Sarmiento de Junín, Vélez, Rivadavia, el Bolívar de Bolivia y el fútbol colombiano. Se puso la de Boca en 1984, a los 32 años: ni él ni el equipo xeneise pudieron salir de la mediocridad. No hizo goles en el cuadro de La Ribera. Dicen que no la sintió. Lo mejor de su campaña lo desarrolló a fines de los 70, cuando la hinchada de los Pinchas Ratas gritaba: “¡Y toque, y toque / y toque Carlos López!”... Una lástima: en River la había tocado poco y nada...

jueves, 5 de agosto de 2010

1969: En el NACIONAL, DEMASIADO TARDE para LÁGRIMAS...


Después de perder el campeonato Metropolitano ante Chacarita en la final disputada en campo de Racing a principios de julio de 1969, a River le costó recuperarse en el tramo inicial del segundo certamen del año, el Nacional. Algo similar ocurre desde los 90 con la división entre Apertura y Clausura: cuando se regalan puntos al comienzo, luego es difícil remontarla.
Perdió de entrada 1 a 0 en Avellaneda contra Independiente y luego empató 1 a 1 en el Gasómetro frente a San Lorenzo. Esa derrota y ese empate tendrían una incidencia notable al final del campeonato. Se rehabilitó ganándole en el Monumental a Estudiantes 1 a 0, pero luego empató en Platense sin abrir el marcador.
El Liberti tuvo una tarde de festejo en la quinta fecha, ya que goleó 7 a 0 a Sportivo Desamparados de San Juan, a cuyo cotejo corresponde este equipo. Parados: Ferreiro, Merlo, J. Pérz. C. M. Rodríguez, M. A. López, Vieitez y Guzmán. Hincados: Montivero, D. Onega, Marchetti y Más. Este último convirtió 4 goles, los 3 finales muy cerca de la finalización del encuentro. Posteriormente igualó en Córdoba 2 a 2 con Talleres, goleó 4 a 1 a San Lorenzo de Mar del Plata de local, empató con San Martín en Tucumán 1 a 1 y desde allí comenzó una racha muy positiva.
Sumó entonces 8 victorias consecutivas: 1 a 0 a Racing, el mismo resultado a Velez, 5 a 2 a Chacarita, 1 a 0 a Quilmes, 2 a 0 a Lanús, 1 a 0 a San Martín de San Juan y 2 a 0 a Lanús. A todo esto, debía enfrentar al Boca de Alfredo Di Stéfano (líder con 2 puntos de ventaja) en la última jornada, clásico a disputarse en el Monumental.
La posibilidad del triunfo millonario generaría hasta ese momento un caso nunca ocurrido en el profesionalismo: que River y Boca debieran jugar un partido de desempate para determinar un campeonato, algo que ocurriría en 1976 con la final jugada en Racing. Como el público de la banda vislumbraba el triunfo, copó el Monumental con banderas y cánticos. Era impresionate -para la época- la cantidad de trapos que poblaban las plateas y el sector de la cabina/obelisco de River. Por su parte, Boca llenó su popular. Y los xeneises fueron los que festejaron al principio y al final: 2 goles de Madurga desataron el delirio en la Centenario. Pero River descontó a través de Pinino y luego logró empatar por intermedio de Marchetti con el empuje de su hinchada, pero ello no le sirvió más que para salir segundo... por tercera vez consecutiva. Boca dio la vuelta olímpica. River se había acordado tarde. Ese clásico fue un símbolo de la campaña del Nacional 69: reaccionar con todo para quedarse sin nada...

lunes, 2 de agosto de 2010

“GRANDES GOLES de RIVER”: HACER una ENCICLOPEDIA es POCO


Con la tapa de este video del año 1997 de El Gráfico, se inaugura una nueva etiqueta que revive las portadas históricas de River editadas en diversos formatos: revista, CD, póster, DVD, cinta, etc.
“Grandes goles de River” fue un video que en lo particular no cubrió mis expectativas, porque “no están todos los que son” y “no son todos los que están”.
River tiene una escuela y siempre ha dado cátedra de golazos. Por eso invito a los seguidores de este blog a seleccionar un “top five” de los tantos de River que más le hayan gustado. Por supuesto, muchos van a quedar afuera. La próxima vez hacemos un blog que se llame losgolazosdeRivernotienencomparacion.blogspot.com
En mi caso: 1) La chilena del Enzo en el 4 a 3 a Polonia. 2) El gol de taco de Luque a Huracán. 3) El de D´Alessandro a Gimansia. 4) El taco de Morresi a N. O. Boys. 5) El de casi mitad de cancha de J. J. López a Boca.
Hay un gol de Mascherano, que no recuerdo bien el rival en este momento, que partió de la zona central eludiendo rivales y la clavó en un ángulo. Fue hace algunos años y por alguna Copa en calidad de visitantes, si alguien lo recuerda con mayor precisión, por favor.
Saludos
Gustavo

martes, 27 de julio de 2010

1980: BOCA no QUERÍA MÁS... pero lo EMPATÓ



Daniel Passarella le gana en el salto a Ribolzi y Pernía. El Gran Capitán fue la figura de la cancha, en el cotejo que River y Boca igualaron 2 a 2 en el Monumental por la tercera fecha del Nacional 1980.
El segundo tiempo, por su mayor dinámica y cierta cuota de emotividad, fue lo más rescatable del espectáculo. Pero no hubo un buen nivel técnico.
Abrió la cuenta a poco de comenzado el encuentro el riojano Ramón Díaz, pero luego igualó Outes en polémica jugada. A poco de comenzada la etapa complementaria, Oscar Ortíz puso el 2 a 1 para River y el festejo se apoderó de las tribunas millonarias.
Como contagiándose de ese marco fervoroso (“Y vamos River / vamos a ganar / que los bosteros / ya no pueden más!”), el equipo conducido por Angel Labruna dio por ganados dos puntos que todavía no había logrado, bajó su ritmo y se equivocó: la defensa durmió y, a través de un cabezazo, el defensor Vicente Pernía igualó el partido cuando faltaban sólo 10 minutos para finalizar. La albarabía era ahora de la tribuna Centenario alta y parte de la platea Belgrano. Boca le había empatado al tricampeón casi sin merecerlo, aprovechando el quedo de River.
Esa tarde Reinaldo Merlo cumplió 11 años en Primera División. Tuvo una tarea sin problemas y hasta se mandó al ataque en un par de oportunidades. Cumplió, como siempre. Jugaron para los de Rattín cuatro elementos que vistieron la camiseta riverplatense en diferentes épocas: Gatti, Sá, Coscia y Salinas.
El local formó con Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y Tarantini; J. J. López, Merlo y O. Labruna; R. Díaz, Alonso y Ortíz (J. C. Heredia). DT: A. Labruna.


IMPRESIONANTE CÓMO UNO SE VA NUTRIENDO DE MÁS Y MÁS TESTIMONIOS, TODOS MUY PIOLAS E INTERESANTES, QUE LLEGAN A INCLUIR ANÉCODTAS PERSONALES. GRACIAS A TODOS LOS SEGUIDORES Y PARTICIPANTES, Y TAMBIÉN A MARCELO QUE SUMÓ LA IMAGEN DE LA TAPA DE LA REVISTA RIVER EN RELACIÓN AL SUPERCLÁSICO CITADO. SALUDOS. GUSTAVO

sábado, 24 de julio de 2010

1967: En el RECORDADO PRIMER CAMPEONATO NACIONAL, un QUINTO PUESTO para el OLVIDO


En 1967 tuvo lugar una reestructuración en el fútbol argentino de Primera División: se creó el campeonato Metropolitano (cuyo campeón fue Estudiantes) y el torneo Nacional, con la participación de equipos del Interior.
River empezó bien al menos en cuanto a resultados, ganándole por la mínima diferencia a Central Córdoba de Santiago del Estero. En la cuarta fecha, quedó para la estadística la abultada goleada a San Martín de Mendoza por 8 a 0, pero en la octava jornada el cuadro de Núñez fue superado sorpresivamente 2 a 1 por Quilmes. Luego se produjo un resonante triunfo por 4 a 2 ante Racing y el conjunto millonario pasó a compartir el segundo puesto con los Pinchas Ratas, a una sola unidad del puntero Independiente. Llegó la victoria contra San Lorenzo y el “... de acá de Núñez salió el nuevo campeón” comenzaba a escucharse cada vez con más fuerza: había grandes posibilidades de ganar el certamen.
Pero en las cuatro fechas finales, el equipo en el que atajó varios partidos el Loco Gatti inició una aguda declinación, perdiendo todos los encuentros. Se pasó de la alegría a la decepción: perdió con Boca en el Monumental, posteriormente con Vélez, luego con Independiente por 2 a 0 en el Liberti y en la última fecha 2 a 1 contra Estudiantes en La Plata.
Luis Artime, de los Rojos, fue el goleador con 11 goles del flamante campeonato y en River los que más convirtieron fueron justamente el Mono Más (9) y Daniel Ortega (7).
Había terminado el Nacional 67, que le daba por primera vez a los clubes del Interior la posibilidad de participar en el fútbol grande. Con el tiempo, se ampliaría la cantidad de entidades intervinientes y también la calidad del juego desarrollado. San Martín de Mendoza, Central Córdoba de Santiago del Estero, San Lorenzo de Mar del Plata y Chaco For Ever, los primeros equipos provincianos en jugarlo, terminaron en los últimos puestos de la tabla. River finalizó quinto, con el triste recuerdo de haber perdido, por primera vez en el profesionalismo, cuatro partidos consecutivos.
En la imagen, aparecen de pie: Sarnari, Morcillo, Matosas, Vieitez y Guzmán. Abajo: Montivero, Solari, D. Onega, Gatti, E. Onega y Más.

lunes, 19 de julio de 2010

¿ENZO TROSSERO jugó alguna vez con la CAMISETA de RIVER?


La inquietud surgió hace poco tiempo atrás de parte de un seguidor del blog, Norberto de Belgrano. Sostiene que Enzo Héctor Trossero, el rubio marcador central identificado con Independiente que aparece cerca de la falta que le comete Killer a Vieta, jugó alguna vez en River. No de manera oficial, pero sí en un cotejo amistoso. Y brinda algunos datos:

1 - Estaba en disputa la "Copa Bayer".
2 - Un rival fue el Bayer Leverkussen.
3 - En Ríver jugaron a prueba Enzo Trossero y Lucio Del Mul, ex número 4 de Racing de Córdoba.
4 - Posiblemente haya sido en 1986, antes del Mundial de México.


Como no tengo registro de este hecho, dejo la pelota picando para que algún seguidor de este espacio defina con maestría. O Norberto tenía un dato que muy pocos conocen o todavía está afectado por las vuvuzelas o la venta de Gustavo Cabral...

Saludos y gracias.

Gustavo

sábado, 17 de julio de 2010

1981: CUANDO el ÁNGEL TUVO que VOLAR


Di Stéfano se muestra emocionado, en el festejo del campeonato Nacional en cancha de F. C. Oeste. Tarantini lo saluda. River era campeón pero el entonces DT no quiso dar la tradicional vuelta olímpica.
Había llegado al club de Núñez tras la gestión de Angel Labruna y marcó una línea de conducta y disciplina. No le interesaron los apellidos ni las trayectorias. Un temperamento único. Duro con la prensa, duro en el trabajo. En tres meses fue campeón. Y en River... Ya había logrado el título del torneo Nacional con Boca, en 1969.
Es una imagen en la que El Alemán expresa euforia y alegría; poco le importó que en ese momento la tribuna millonaria expresara cantos en su contra y, como es sabido, gritara por Alonso.
Una nueva era había comenzado en River en agosto de 1981. Luego de las primeras tratativas en Uruguay, se llegó a un acuerdo de palabra entre las partes y posteriormente las operaciones siguieron en las oficinas del entonces presidente de River, Rafael Aragón Cabrera: Di Stéfano sería el nuevo entrenador y Angel Labruna quedaría en el club como su asesor, encargándose de supervisar la pelota desde un puesto flamante: director general de fútbol, algo similar a lo que había hecho Carlos Bianchi hasta hace poco tiempo en Boca. “Labruna y Di Stéfano llegaron a un acuerdo en la primera reunión. Angel podrá tener acceso al plantel profesional. No, no le jugué una mala pasada a Angel. El me conoce bien y cómo lo respaldé siempre, como lo seguiré respaldando ahora”, manifestó en ese entonces el titular de la institución. “Por ahora me quedo en River, pero faltan sólo detalles para la respuesta definitiva...” sostuvo Angelito durante esos días, no del todo convencido del nuevo cargo que le ofrecían.
Tal vez porque no le gustó el trato, tal vez por cierto menosprecio hacia su persona, tal vez porque todavía tenía mucho para dar como DT, Angel se plantó y se fue de River... Y demostró posteriormente todo lo que podía seguir ofreciendo desde su función de director táctico: volvió a Talleres de Córdoba con varios ex River y el conjunto de la “T” llegó a ser subcampeón del Nacional 82. Luego, cumpliría otra muy buena campaña en Argentinos Juniors, hasta el momento de su fallecimiento. A todo esto, River se debatía en la mediocridad.
Cuando Angel fue convocado por Aragón en 1975, se sintió halagado. Seis años después, se sintiría tradicionado...

lunes, 12 de julio de 2010

1972: Esa PESADILLA llamada LORENZO... SAN LORENZO


Todos miran, nadie se sacrifica. Salvo el arquero José Pérez, que hace lo que puede, los demás son espectadores. Esta imagen simboliza la actuación de la frágil defensa de River de principios de los 70. Cada centro era un drama. En esta acción, Cocco cabecea anticipándose a Perico. Otro ex River, el mediocampista Pitarch, está caído y completan la escena Joaquín Martínez, Berrio y Giustozzi.
Esa tarde en el viejo Gasómetro, por la segunda ronda San Lorenzo le ganó al conjunto de Núñez 4 a 3 y consolidó su posición de líder del campeonato Metropolitano, título que finalmente obtendría con cierta amplitud.
Ya en la primera rueda de ese certamen, los azulgranas habían goleado en el Monumental por 4 a 0, provocando un profundo malestar en el público millonario y la renuncia del técnico Didí.
En el segundo torneo del año, el Nacional, el equipo de Boedo le empataría al River-sensación (por la enorme efectividad de su delantera) 2 a 2 en los minutos finales y luego le ganaría en tiempo suplementario la final disputada en la cancha de Velez. De esta manera, el plantel dirigido por Juan Carlos Lorenzo se consagraba bicampeón del año 1972. De los 4 enfrentamientos oficiales de la temporada, San Lorenzo se había impuesto en 3 oportunidades.
Pero todo no terminaba allí: San Lorenzo eliminaría a River de la Copa Libertadores 1973 al golearlo 4 a 0 en el Liberti. Ardía la San Martín y todo el estadio...
Esa tarde del atractivo 4 a 3 en la Avenida La Plata, River formó con: J. Pérez; Zuccarini, Daulte, Berrio y Giustozzi; Marchetti, Dominichi y Alonso; Cibeyra (Mastrángelo), J. Martínez (N. Scotta)y Más.

jueves, 8 de julio de 2010

1981: LA TARDE que LLOVIERON CHANCES de GOL en OLAVARRÍA...


Barbieri, el héroe de la jornada, saca al córner una pelota que se colaba por el ángulo ante la presencia de dos notables: Alonso y Kempes.
Más de catorce mil personas se dieron el gusto de ver a River contra Loma Negra, por la sexta fecha del Nacional 1981. Después de la resonante victoria millonaria sobre Boca por 3 a 2 en el famoso clásico jugado un domingo en horas de la mañana, el cuadro de Núñez tuvo una declinación: empató sin abrir el marcador en Córdoba frente a Talleres y perdió contra F. C. Oeste 1 a 0 en el Monumental. Sin embargo, la ciudad de Olavarría se revolucionó ante la presencia del gigante. El “Sooooy de River!” se escuchò durante varios pasajes de la tarde.
El cotejo era bueno hsta que se precipitó una fuerte lluvia que frenó el vertiginoso ritmo que se venía desarrollando. Tanto Loma Negra como el conjunto dirigido por Alfredo Di Stéfano crearon muchas oportunidades de gol, pero los arqueros se lucieron.
Con esta igualdad, River sumaba tres partidos sin ganar y 280 minutos sin hacer goles. Repasemos algunas declaraciones posteriores al partido, de las que se infiere el malestar de algunos jugadores históricos: “No tengo nada contra Di Stéfano, pero si no me pone, al banco no voy. Prefiero quedarme en mi casa” (Pedro González) - “Físicamente estoy en perfectas condiciones. Si me preguntás porqué no juego, no sé que contestarte. No nací para ser suplente.” (Juan José López).
River formó en la cancha de Racing de Olavarría con Fillol; Saporiti, Giúdice, Passarella y J. García; Bullery (Olarticoechea), Merlo y Kempes; R. Díaz, Alonso y Commisso.

lunes, 5 de julio de 2010

1971: En el METRO, de “SERIO CANDIDATO” a un SERIO SEXTO PUESTO...


Juan José López, Osvaldo Pérez, José Pérez, Laraignée, Pellerano y Dominichi. Hincados: Marchetti, Della Savia, Pignani, D. Onega y Alonso, una de las formaciones del River que disputó el Metropolitano 1971.
Pignani (de Gimnasia) y Della Savia (de Quilmes) justamente habían sido los refuerzos del club de Núñez de cara al mencionado torneo, a los que se sumaron Bulla (ex Platense) y el defensor uruguayo Jorge Vázquez.
Tras un pobre empate ante Platense en el Monumental (1 a 1), River sumó seis triunfos consecutivos, que lo hicieron animador de la primera rueda: 2 a 1 a Boca en Racing, el mismo resultado frente a Racing como local, 3 a 1 a Huracán en la Quema, 4 a 1 a Los Andes en el Liberti, 3 a 2 a Colón en Santa Fe y un emotivo 5 a 3 a Atlanta en River, después de ir perdiendo 2 a 0.
Llegó entonces la primer derrota: en cancha de Velez, el cuadro de Liniers logró un celebrado triunfo por 3 a 2. River se rehabilitó al golear en la fecha siguiente a Estudiantes 4 a 1, pero volvió a perder de visitante: 3 a 1 contra N. O. Boys. Sumó una nueva derrota ante Chacarita (2 a 0 como local), al domingo siguiente quedó libre y luego empató en Avellaneda frente a Independiente. Después vinieron tres victorias sucesivas: 3 a 0 a San Lorenzo, 3 a 1 a Banfield en el Sur y 1 a 0 a F. C. Oeste. Dos empates chatos (1 a 1 frente a Arg. Jrs. en Velez y 0 a 0 contra Gimnasia en River) y una caída (3 a 1) frente a Central en Rosario marcaron el cierre de la primera rueda del Metropolitano 1971. River estaba segundo, a dos puntos del puntero Chacarita.
En Atlanta, los Millonarios vencieron a Platense 2 a 0 y luego empataron con Boca en otro clásico jugado en Racing (3 a 3, luego de ir ganando 3 a 1). A la fecha siguiente, la cancha de Racing volvió a ser testigo de un River que no supo mantener el resultado: le ganaba 2 a 0 a La Academia y perdió 3 a 2... En Velez, empató con Huracán 1 a 1, posteriormente le ganó como visitante a Los Andes 3 a 1 y 2 a 0 a Colón en Atlanta.
Se produjo un receso de 40 días por disputa de partidos internacionales y justamente River reanudó el certamen en Villa Crespo, donde perdió 2 a 1 ante Atlanta. Esa tarde debutó Alonso. Pero como si la interrupción del campeonato le hubiera causado un efecto negativo, a partir de allí el cuadro de Núñez ganó un solo partido (1 a 0 a N. O. Boys) hasta su finalización. Un bajón. Porque era candidato, dentro de su irregularidad. Su gente se había ilusionado, una vez más. Pero esta vez la declinación no fue en las instancias finales, sino bastante antes. Terminó en el sexto puesto; el título se fue a Avellaneda: el inesperado campeón fue Independiente.

miércoles, 30 de junio de 2010

1980: El DÍA que TARANTINI BESÓ en la Boca... la CAMISETA de RIVER


El Chino Benítez no puede pasar ante la marca de Alberto Tarantini. Fue durante el cotejo disputado en la Bombonera por el Nacional 1980, en el que Boca se impuso a River por 1 a 0 con gol de tiro libre del puntero Perotti, faltando pocos minutos para el final.
Un ratito antes, y en medio del festejo de las tribunas millonarias por la igualdad, el conjunto dirigido por Angel Labruna tuvo una inmejorable chance de gol. Norberto Alonso, tras dejar a dos defensores atrás, tocó a la derecha para Ramón Díaz. “Hacelo, Pelado!” gritó más de un hincha. Estaba solo, pero el riojano se demoró y cuando aplicó el remate, Gatti achicó y rechazó...
Esa tarde Tarantini había sido objeto de abucheos y silbidos por parte de la parcialidad boquense, que no le perdonaba el hecho de estar jugando en River, y bien. Incluso hubo estribillos insultantes hacia su mujer en aquel momento, la Pata Villanueva. Pero el Conejo respondió cumpliendo una aceptable labor y se retiró besando la camiseta roja y blanca...
Fue un clásico mediocre. El cuadro de Rattín tuvo durante 61 minutos un jugador de ventaja pero no supo aprovecharlo. El juez Claudio Busca había expulsado a Alfredo De los Santos y a Reinaldo Merlo por el lado de River y a Vicente Pernía en Boca. Pero más allá de que el árbitro haya incidido en el desarrollo del encuentro, fue uno de esos pocos partidos en los que uno se preguntaba cuál era el verdadero River de Labruna: el lujoso, agresivo, pleno de calidad, contundente o un equipo más: mezquino, chato, deslucido, de pocas luces... Esas jornadas de River con problemas de identidad, a veces los pagaba así: perdiendo sobre la hora... y encima contra Boca.
El equipo formó con Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y Tarantini; J. J. López (Luque), Merlo y Commisso; P. González (De los Santos), Alonso y R. Díaz.

sábado, 26 de junio de 2010

1968: Un EQUIPO para nada RECIO


Así como para intentar la conquista de la tan esquiva Copa Libertadores, River Plate adquirió hace algunos años atrás a elementos destinados supuestamente a corregir debilidades anímicas y defecciones a la hora de pelear los partidos a nivel continental (San Martín, Loeschbor, L. Fernández, F. Domínguez, Talamonti y siguen las firmas, lamentables firmas...), el cuadro de Núñez, llegado el año 1968, se preocupó en obtener valores con características similares a las mencionadas, al menos para cambiar la historia en los torneos domésticos. Es que en 1957 había sido el último festejo, la última vuelta olímpica y la hinchada seguía acompañando pero no daba más...
Así es que los millonarios compraron a M. A. López, Carlos M. Rodríguez (ambos provenientes de F. C. Oeste), el veterano Ferreiro (dejado libre por Independiente), el bahiense Recio (de Platense) y el mendocino Roberto Gutiérrez.
En el primer partido oficial del año, River le ganó a Central 1 a 0 en Rosario, pero en las dos fechas siguientes no respondió a las expectativas: igualó con Tigre en el Monumental 1 a 1 y perdió ante Huracán 1 a 0. Goleó 5 a 0 a Chacarita como local, perdió en Atlanta contra Arg. Jrs. por 2 a 0 y luego igualó en la Bombonera 1 a 1 con Boca. Llegaron entonces cuatro victorias consecutivas: 1 a 0 a Gimnasia en el Liberti, 2 a 1 a Independiente en Avellaneda, el mismo resultado a Velez como local e idéntico score frente a Quilmes como visitantes. Pero cerró de manera defectuosa la primera rueda: perdió contra Los Andes 3 a 1 en el Monumental...
En el comienzo de la segunda ronda, igualó frente a Central sin abrir el marcador también en River y posteriormente llegaron tres triunfos sucesivos: 3 a 0 a Tigre en Victoria, 1 a 0 a Huracán, 3 a 0 a Chacarita en San Martín (a cuyo cotejo corresponde esta imagen: parados M. A. López, Morcillo, Chávez, Zywica, Carrizo y Guzmán. Agachados: Montivero, Matosas, D. Onega, E. Onega y Vitali) y 1 a 0 al Bicho en casa.
El 0 a 0 siguiente frente a Boca dejó tristemente para el recuerdo la temporada de 1968: fue cuando se produjo la tragedia -la más grave en la historia del fútbol argentino- en el Monumental: 71 muertos.
Llegaron dos 1 a 0 seguidos a favor de River (ante Gimnasia en el Bosque y luego frente a Independiente como local) y en la fecha siguiente tuvo lugar el famoso 1 a 1 en Liniers frente a Velez, la tarde del record de Carrizo, quien se convirtió en el primer arquero en mantener su arco invicto en 8 partidos consecutivos.
Las dos fechas finales marcaron sendos empates: frente a Quilmes 3 a 3 y luego ante Los Andes 1 a 1, conjunto al que pudo doblegar en el torneo. De todos modos, River ocupó el segundo puesto (primero fue Velez) en la Zona B y se clasificó a la semifinal para enfrentar a San Lorenzo. El otro partido era el que disputaban el cuadro de Liniers y Estudiantes.
Pero fue mediocre la actuación esa noche en cancha de Amadeo, en cancha de Racing, como la de casi todo el equipo. Pedro González, en sus tiempos azulgranas, abrió el marcador cuando se jugaba la segunda etapa. Igualó E. Onega faltando un cuarto de hora para el final, pero en rápida sucesión San Lorenzo (que finalmente sería el campeón del Metropolitano 1968 al derrotar en la final al Pincha) se puso 3 a 1 con goles de Cocco -que llegaría a River en el 76, cumpliendo una opaca labor- y Veglio.
Ni Recio, ni M. A. López ni el Chamaco Rodríguez con sus agallas pudieron cambiar el destino. En aquellos tiempos, River estaba condenado al éxito... de los rivales en las finales.