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lunes, 28 de enero de 2013

Un LECHO de CRISTAL para los DOS

El árbitro chileno Castro está convencido: “Me voy, esto ya está suspendido” parece decir, mientras un colega trata de tranquilizarlo y los futbolistas visitantes no saben si agredirlo o dejarlo ir... Instantes después, ante el coro de silbidos y abucheos del Monumental, volvió y reanudó el juego. Vergonzoso. Hasta ese momento de la segunda parte iban empatando en dos tantos por bando River y el Sporting Cristal de Perú. Luego ganaría River. Pero el triunfo local se vio empañado por los incidentes y no precisamente por culpa de sus jugadores, ni del cuerpo técnico ni del público.

Por el grupo 2 de la Copa Libertadores 1980 los Millonarios enfrentaban al Cristal en su segundo partido, después de haber empatado el primero en el mismo escenario sin abrir el marcador ante Velez, quien junto a Chalaco –también de Perú- compartían la zona.
Imprevistamente el elenco donde jugaban Chumpitaz, Oblitas y el arquero Quiroga se puso dos goles arriba a través de Percy Rojas y Uribe. A partir de allí, apelaron al juego brusco para detener la arremetida del conjunto de Labruna, que se vio sorprendido y trató de revertir la situación. El juez empezó a sacar varias tarjetas amarillas (algunas de ellas innecesarias) y después tuvo que expulsar a dos elementos visitantes cuando en realidad debía amonestar. Descontó el uruguayo Juan Carrasco, empató al comienzo del segundo tiempo Juan José López y faltando menos de quince para el final Leopoldo Luque puso el 3 a 2 definitivo.
Posteriormente River le ganaría al Chalaco en el Antonio Liberti 3-0 y en las revanchas también se impondría: 2-1 al Cristal y 2-0 al Chalaco. Debió haber anotado más goles; no lo hizo. Algo que se lamentaría más tarde. A todo esto, los de la V azulada dirigidos por Jorge Solari no aflojaban. Seguían peleándole “cabeza a cabeza” el primer puesto a la banda roja. En un cotejo decisivo, River y Velez igualarían 0-0 otra vez en Liniers y en el desempate para definir la clasificación –los peruanos ya habían quedado afuera- disputado en la Visera de Cemento de Independiente volverían a empatar 1-1, esta vez en tiempo suplementario. A River no le servía: quedaba eliminado por diferencia de gol… Increíble. Salvando las distancias, parecía repetirse la historia del 68, cuando se perdió por un gol el triangular final del Nacional contra El Fortín.
Un elenco poderoso como el River de Angelito terminaba mal, frágil como el cristal, su primera participación de los 80 en la competencia americana. Aquella noche del escándalo formó con Fillol; Comelles, Lonardi, Passarella y Tarantini; J. J. López, De los Santos y Carrasco; R. Díaz, Alonso y Luque. Dt: Angel Labruna.


martes, 28 de agosto de 2012

El 2-6 que ni Vilas podía remontar

River estaba bien perfilado en la segunda mitad de 1980 para obtener un logro que ningún equipo argentino conquistó todavía: ganar cuatro campeonatos consecutivos. Venía de festejar el Metropolitano y Nacional 79 y el Metro 80, quedando en el recuerdo como el segundo tricampeón de su historia. Ahora se tiraba con todo a llevarse el torneo en el que participaban los cuadros del Interior. Logró la clasificación para Octavos de Final con cierta angustia, pero enfrentó a N. O. Boys en el Monumental con ímpetu victorioso y en el marco de tribunas entusiastas, a pesar de que la Selección de César Menotti se había llevado a Ubaldo Fillol, Daniel Passarella, Alberto Tarantini, Leopoldo Luque y Ramón Díaz para “concentrar” de cara al Mundialito de Uruguay. Ganó el partido de ida el “Millonario” 3-2 después de estar dos veces en desventaja, con un gol de Norberto Alonso y dos de Roberto Gordon.
Se venía la revancha, a mitad de semana. El reglamento en ese entonces decía que “será ganador el equipo que registre mayor diferencia de goles. De subsistir la igualdad, se computarán doble los conquistados como visitante”. Es decir, para el desquite en Rosario a River le bastaba un cero a cero o cualquier otro tipo de empate, que ya pasaba a las Semifinales. Y si el conjunto de Labruna hacía un gol… ya estaba prácticamente todo definido.
River no hizo uno en el Parque Independencia… concretó dos! “Chau, liquidado. A otra cosa. Vamos por el tetracampeonato” pensaron muchos simpatizantes de la Banda. No se había llegado al primer cuarto de hora del cotejo que otra vez el “Tanque” (imagen) y el “Beto” derrotaban a Civarelli. N. O. Boys estaba entregado. Ahora no sólo tenía que empatarle al “Millonario”, sino golearlo. Se produjo el descuento de Enzo Bullery –quien al año siguiente pasaría a la entidad de Núñez junto con Américo Gallego- pero todavía todo estaba bajo control. Hasta que llegó para River el fatal minuto treinta y tres. Luis Landaburu se lesionó en una mano y tuvo que ingresar al arco un juvenil de la Cuarta División: Miguel Angel Torres. Justo en ese momento hubo un córner para los locales. Torres trataba de concentrarse pero detrás suyo tenía a la hinchada rojinegra gritándole de todo. Y pasó lo que no tenía que pasar: el chico se equivocó al salir y Talavera igualó el partido. Para colmo, minutos más tarde Pedro González también la erró: “se le escapó” una pierna y se tuvo que ir expulsado. El ambiente comenzaba a cambiar. Enseguida, N. O. Boys se puso 3 a 2 arriba: estaba eliminado y ahora disponía de la posibilidad de disputar un alargue. Al descanso.
Casi en la mitad del segundo tiempo, Yasalde puso el 4 a 2 para el local. Increíble. A los pocos minutos, el quinto. Al rato, la media docena! Faltaban todavía quince minutos. La tribuna visitante –al costado, repleta de banderas, lo que hoy serían las plateas- no podía entender lo que estaba ocurriendo en el campo de juego. Se había pasado de la euforia a la desazón. Sin embargo, se encendió nuevamente la ilusión y el griterío cuando Alfredo De los Santos tuvo a su favor un penal: podía ser una luz de esperanza. El uruguayo le entró, el balón dio en un palo y se fue… El 6-2 fue categórico: River quedaba eliminado.
Días después de este cotejo, la revista “El Gráfico” le hizo una entrevista a Miguel Torres –quien también atajaba en la Selección juvenil- ilustrada con una imagen del guardameta con un paraguas en medio de la lluvia y titulada: “No es nada pibe, sólo una tormenta de verano” en referencia a su actuación en Rosario. “Es la primera vez que me hacen cinco goles. Cuando Landaburu se lesionó yo le gritaba: ´Vamos Luis, fuerza, arriba!´ En ese momento, en el banco de suplentes, Daniel Lonardi me dijo: ´Che Torres, mirá si tenés que entrar´ Yo le contesté que bueno, que entraba, ¿qué iba a hacer? Esos primeros minutos fueron muy bravos. Yo me tenía confianza pero me cayó una responsabilidad muy grande. Eso sí: me sentí muy apoyado por mis compañeros. Antes de ingresar, Tapia me dijo que era un fenómeno; cuando iba entrando escuché a Merlo y De los Santos dándome aliento, al igual que todos… Pero estoy un poco defraudado, triste. Tengo que olvidarme de lo que pasó esa noche con Newells”.
Esa noche tan adversa River formó con Landaburu (Torres); Saporiti, Pavoni, De los Santos y H. López; Commisso, Merlo y Alonso; P. González, Gordon y Ortiz.

lunes, 21 de mayo de 2012

1979: Cuando RIVER CORRIÓ a CENTRAL caminando

Ya salió el disparo de Ramón Díaz antes que llegue Craiyacich y se convertirá en el segundo gol de River, que venció en Arroyito a Rosario Central por 3 a 1 en el encuentro revancha por las semifinales del Nacional 1979.
El elenco de Labruna esperó a los locales en el medio, hizo circular la pelota sin prisa y sin apartarse de un ritmo a “media máquina”, le ganó otra vez a un rival que pareció entregado a los pocos minutos de haber comenzado el juego. Es que a mitad de semana se había disputado el encuentro de ida en el Monumental que terminó desmoralizando a los canallas: los Millonarios fueron una avalancha de fútbol y goles, imponiéndose con contundencia por 4 a 0.
Leopoldo Luque abrió la cuenta en el “Gigante”, en el segundo tiempo aumentó el Pelado, Orte descontó diferencias, Daniel Passarella erró un penal y Eduardo Saporiti cerró el marcador. La Banda Roja formó con Fillol; Saporiti, Lonardi, Passarella y H. López; J. J. López, Merlo y Alonso; R. Díaz, Luque (P. González) y Commisso (Carrasco). En el elenco local jugaron cuatro elementos que se pusieron el manto sagrado en diferentes períodos de los 80: J. García, Sperandío, Gaitán y el mencionado Craiyacich.
River había dejado atrás en las instancias finales a Velez, ahora hacía lo propio con Rosario y se clasificaba finalista del torneo: lo esperaba Unión de Santa Fe, lo esperaba la consagración, el bicampeonato. Treinta y tres años después, ambos cuadros también juegan una instancia decisiva, ahora en la segunda categoría. “Vení Rosario, dame un abrazo / que el Millonario te quiere bailar / somos de River, fútbol y toques / los Globetrotters de este Nacional!” cantó la hinchada en aquellos cotejos de ida y vuelta. Quizás sea sin el baile y sin imponer el show que montaban aquel equipo de básquet norteamericano y muchas veces el River de Angelito, pero este conjunto de Matías Almeyda –desde la unidad del grupo y desde el ímpetu de lograr el ascenso- puede imponer su autoridad y correr también a Rosario… de este largo camino de vuelta a casa.

martes, 8 de mayo de 2012

‎1981: TRIUNFO en TUCUMÁN y VUELTA a la PUNTA… en el 2012

No fue contra Atlético pero vale el recuerdo de aquella tarde de lluvia y barro contra San Martín de Tucumán, por el Nacional 1981. Ramón Díaz convierte el segundo gol de River y del partido. Los locales se habían desordenado en búsqueda de la igualdad, ya que los Millonarios ganaban por 1 a 0 a través de un golazo de José María Vieta señalado a poco de comenzar el cotejo. Cuando el encuentro finalizaba, Ubaldo Fillol embolsó un disparo de Macat, salió rápido con un tiro fuerte y alto. No había defensores; se fue el Pelado con la “zona liberada” y señaló el 2 a 0 final ante la llegaba tardía de Barrionuevo.

El Pato y el Negro López fueron los valores más destacados del conjunto dirigido por Alfredo Di Stéfano, que formó con Fillol; Olarticoechea, Giúdice, Passarella y J. García; J. J. López, Gallego y Kempes; Vieta, R. Díaz y Commisso.
River ganó con justicia y alcanzó a Ferro en el liderazgo de la “Zona B”. Ojalá este sábado se repita la historia ante el Decano. Un dato más: en la fecha anterior a este enfrentamiento en Tucumán, el cuadro de Núñez había ganado en el Monumental… jugando con la camiseta tricolor.

martes, 17 de abril de 2012

1980: Un DÍAZ TERRIBLE para INSTITUTO; ESPEREMOS que el SÁBADO TAMBIÉN lo sea…

Ramón Díaz abre las puertas del triunfo ante Instituto de Córdoba por la primera rueda del Nacional 80, en el Monumental. Es el primero del encuentro y del Pelado, quien saca el zurdazo letal antes que llegue el defensor. Los Millonarios derrotaron por 2 a 0 a La Gloria en una producción discreta, sin vuelo: sólo un leve dominio que recién se concretó en la segunda etapa, cuando entró el riojano por Pedro González y señaló los dos goles.
Los cordobeses jugaron a la defensiva y al verse en desventaja no supieron cambiar el rumbo del partido. Cuando avanzaron, se encontraron con un Mostaza Merlo en el medio que les opuso una tenaz resistencia, convirtiéndose en la figura de la cancha.
River venía de perder sorpresivamente contra Platense en cancha de Atlanta y esa tarde sumó dos valiosos puntos, formando con Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y Tarantini; J. J. López, Merlo y Alonso; P. González (R. Díaz), J. C. Heredia y Ortiz (Luque). Dt.: Angel Labruna.
Treinta y dos años después, ambos conjuntos vuelven a enfrentarse en una instancia decisiva del Nacional B. Ya no está en el banco de suplentes del club de Núñez un joven Ramón Díaz capaz de ingresar con toda su velocidad y contundencia para desnivelar, pero sí está la jerarquía de David Trezeguet para generar el desequilibrio por si se requiere de su presencia, siempre y cuando Almeyda no lo ponga de entrada. Está todavía Daniel Passarella, ahora en el sillón presidencial. Su club se juega una instancia determinante. Una victoria pondría a River en un envión anímico se supone ya sin baches, colocándose a tan sólo un punto del elenco albirrojo y ya perfilado hacia el título. Un triunfo de Instituto provocaría un profundo malestar en la gran masa del pueblo riverplatense. Un empate tampoco sirve, porque River seguiría comprometido. El entrenador cordobés manifestó que van a molestar al equipo de Matías, que lo van a atacar. Difícil: su punto fuerte está en la retaguardia.
El escolta, el elenco más goleador del torneo espera al líder, que tiene la valla menos vencida. ¿Quién prevalecerá? Ahí también juega su propio partido el Pelado actual. No queda mucho margen para el error táctico o estratégico: River debe imponer su ímpetu y su juego acompañado por el fervor del Antonio Vespucio Liberti.

miércoles, 11 de abril de 2012

1983, de AQUELLOS PARTIDOS contra HURACÁN: PENALES y CASUALIDADES que QUEMAN...

Héctor Enrique posicionado como centrodelantero había hecho una buena jugada y se iba en busca del gol, cuando el arquero Vidallé se vio obligado a cometerle penal. Ahí está el remate de Enrique Nieto alto, increíblemente alto... que ahogó la posibilidad de abrir el marcador durante la primera etapa ante Huracán, por el Metropolitano 1983.
River le ganó merecidamente al Globo por 1-0 en un encuentro discreto, con escasas situaciones de riesgo. El conjunto dirigido por Jorge Dominichi -quien debutaba en el cargo después de la desvinculación de José Varacka- tuvo intenciones ofensivas, pero no hubo fútbol ni talento para respaldar la propuesta. Apenas comenzada la segunda parte, hubo otro penal para los Millonarios, esta vez ejecutado y convertido por Carlos Tapia. Los de la Quema sintieron el impacto. Tuvieron la pelota pero no llegaron a inquietar el arco de Gabriel Puentedura. River reguló el ritmo y de contraataque -a través de los rápidos desbordes de Alberto Bica, la figura-, estuvo mucho más cerca de aumentar.
El cuadro de Núñez se encontraba en ese momento en los últimos puestos de la tabla, mientras que Huracán navegaba en la mitad. Volvía al triunfo después de las derrotas frente a Boca y Ferro, pero fue ni más ni menos que eso: sólo dos puntos obtenidos. Jugaba por poco, sin gente, sin banderas, sin grandes objetivos. Cumpliendo un calendario. Era típico del hincha de River de aquellos tiempos: hacerle un vacío al equipo, darle la espalda mostrando su repudio después de perder contra los boquenses o luego de ser eliminados de la Copa Libertadores... River terminaría ese certamen anteúltimo, salvándose del descenso por el promedio. En aquel entonces los fanáticos de la Banda no podían explicarse lo que estaba pasando. Pero históricamente aún se podía estar peor, como quedó demostrado con el último puesto del Apertura 2008 y el descenso en el 2011...
Aquella noche formó con: Puentedura; Gordillo, Saporiti, Nieto y Olarticoechea; Messina, Gallego y Tapia; Bica, Enrique y Commisso (De Vicente). Casi treinta años después, River y Huracán se enfrentarán otra vez en el Monumental, pero por el Nacional B. Esperemos ahora que si llegan a cobrar otra penal para el elenco de Matías Almeyda, se afine la puntería y no ocurra como este caso de Nieto, muy similar al de Cavenaghi recientemente frente a Atlanta. Y esperemos también que no suceda lo mismo contra Instituto, porque al domingo siguiente de la victoria analizada con gol del Chino Tapia se da la casualidad que River tuvo que enfrentar a La Gloria... y perdió 3 a 0.

lunes, 19 de diciembre de 2011

1980, DEBUT del COLORADO VIETA: CUMPLEAÑOS y TRIUNFO ante RACING


En la sexta fecha del Metropolitano 1980 debutaba José María Vieta (quien aparece luchando con Veloso), justo el día de su cumpleaños número diecinueve, en el marco de un caluroso domingo en Avellaneda enfrentando a Racing. Fue con un triunfo, ya que Ubaldo Fillol se atajó todo y Leopoldo Luque bajó con el pecho un gran pase de Norberto Alonso y clavó el derechazo esquinado pese a la marca del otro Alonso, el de la Academia. El ex arquero millonario Pedro Vivalda llega tarde. También jugaron para los locales otros que vistieron en diferentes momentos de la historia el manto sagrado: Julio Olarticoechea y Carlos López. Fue el 1-0 final. River quedaba puntero de un torneo que lo tuvo como holgado ganador y la hinchada no sólo festejaba la victoria, sino también celebraba el último puesto que ocupaba en ese entonces Boca.
El Colorado tuvo un discreto desempeño, ya que se lo notó algo nervioso. Labruna lo tiró como puntero izquierdo y también lo mandó a volantear, una función que ya había cumplido en una anterior gira de los juveniles riverplatenses por Italia. Fue reemplazado en el segundo tiempo por J. J. López.
El conjunto de Angelito formó esa tarde con Fillol; Saporiti, Pavoni, Giúdice y H. López (Romero); O. Labruna, Merlo y Alonso; P. González, Luque y Vieta (J. J. López).

lunes, 21 de noviembre de 2011

De AQUELLOS PARTIDOS CONTRA ROSARIO CENTRAL: 1983, del TRIUNFO al CONFLICTO


Alberto Bica se lleva la pelota. Su marcador, Di Leo, lo toma del brazo. El wing no brilló pero picó varias veces y ganó por su sector derecho, sorprendiendo en cada cambio de frente.
El que no sorprendía en ese entonces (mediados del 83) era River: por la tercera fecha del Metropolitano, le ganaba 2-1 a Rosario Central en el marco de un Monumental semivacío (“Alooooonso, Alooooonso” era el grito de guerra pidiendo su regreso), dejando otra vez una pobre impresión. Había comenzado el torneo derrotando a Talleres como local por 3-0, luego igualó 2-2 con Racing en cancha de Independiente y ahora vencía sobre la hora al conjunto rosarino, donde jugaba Raúl de la Cruz Chaparro, cedido por la entidad de Núñez después de su mediocre campaña.
Abrió el marcador Oscar Trossero al comienzo del segundo tiempo, igualó Scalise y faltando dos minutos Francescoli puso cifras definitivas. El uruguayo se hizo ver en toda su magnitud, en tiempos en que todavía no era el Enzo: corrió y gambeteó por detrás de Kuchen al aprovechar un pase en profundidad, definiendo como los grandes.
Dos ilustres del plantel de aquel momento estuvieron ausentes: Alberto Tarantini porque era transferido a Bastia de Francia y Ubaldo Fillol: su conflicto con los dirigentes se agudizó. Había sido suspendido por espacio de diez días, sin goce de sueldo y con obligación de concurrir a los entrenamientos. Era el desenlace de un problema entre el Pato y los directivos millonarios por un contrato publicitario del arquero. En realidad, no era el desenlace sino el comienzo de un escándalo mayor: después de los dos puntos obtenidos contra los canallas, a horas del encuentro contra Platense y a pocos días del enfrentamiento contra Boca, veintidós jugadores de River, amparándose en el artículo 15 del Convenio Colectivo de Trabajo 430/15, se declararon desvinculados del club al hacer efectivo el apercibimiento que, a través de telegramas, habían concretado cuarenta y ocho horas antes. Lamentable.
Antes de que comenzaran a jugar dirigidos por Martín Pando los juveniles de Cuarta, Quinta y Sexta División (lo hicieron en las siete fechas siguientes) por el conflicto de los futbolistas profesionales, la tarde del 2-1 contra Central el equipo de Varacka salió con Puentedura; Olarticoechea, Saporiti, Nieto y J. García; Gallego (Messina), Merlo y Francescoli; Bica, Trossero y Tapia.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Con la TRICOLOR ACTUAL, HACE CUARENTA AÑOS


El arquero de Platense Topini asegura la pelota cuando trataba de cabecear César Laraignée. A la expectativa, Víctor Marchetti. Ocurrió por la primera fecha del Metropolitano 1971, cuando River debió utilizar la camiseta alternativa ante los calamares.
Entre los hinchas riverplatenses que superamos los cuarenta años, quizás esta remera tricolor sea la que más se identifica con aquellos cotejos en los que River tenía que dejar de lado la tradicional banda roja. Después, vinieron muchas camisetas suplentes más.
Pero esa rayada que aparece en la imagen tiene una particularidad: se asemeja mucho a la indumentaria actual, ya que prevalece el blanco en la parte central, a diferencia de otras en las que el rojo ocupaba la franja vertical principal. Por supuesto, en el 71 no había publicidad en el atuendo; allí aparecen las clásicas medias rayadas rojas y blancas, que nunca más volvieron a utilizarse desde 1975.
En el Monumental, River había formado en el 1-1 contra Platense con J. Pérez, Dominichi, Pellerano, Laraignée y O. Pérez; J. J. López, Della Savia y Onega; Pignani, Marchetti (Bulla) y Más
Laraignée había abierto el marcador de penal en la segunda etapa y faltando cinco minutos igualó Cabral. El conjunto millonario , que se había reforzado esa temporada con Pignani (de Gimnasia), Della Savia (Quilmes), Bulla (Platense) y el uruguayo Jorge Vázquez, finalizaría ese certamen sexto, a once puntos del campeón Independiente.

viernes, 11 de noviembre de 2011

CHILAVERT, CHILAVERT... NO LA VAS A VER


Ahí está José Luis Chilavert todo “arrugado” y con los ojos cerrados. Justo él, que afirmaba nunca tener miedo (fue la noche de la brutal agresión al Muñeco Gallardo), que la vida se dividía en ganadores y perdedores y que él era un ganador... Pero el que estaba ganando por el Apertura 1997 -y con justicia- era Velez en su estadio de Liniers, hasta que Juan Pablo Sorín a través de esta jugada, propia de un defensor con alma de goleador, puso el 1-1 definitivo faltando pocos minutos para el final.
River venía de ganarle a N. O. Boys en el Monumental por 2-1 y seguía puntero; Boca estaba al acecho a tan sólo una unidad, cuando el torneo ya entraba en su fase final. El equipo dirigido en ese entonces por Marcelo Bielsa se presentaba como un rival de consideración, por más que estuviera colocado en el quinto puesto. Y así fue. El esquema que presentaron los locales fue difícil de resolver por los de Ramón Díaz, que mandó a Gancedo, Rambert y Escudero en la segunda etapa para ver si podían equilibrar el juego. Pero River estuvo flojo en líneas generales, excepción hecha de la elogiable tarea de Juampi Sorín. El punto rescatado entonces fue valioso y muy festejado en las tribunas millonarias. Por su parte, Boca no podía con Ferro (1-1 en la Ribera) y todo siguió igual en la tabla de posiciones: se venía el tricampeonato...
Ese día, el cuadro del Pelado formó con Burgos; H. Díaz (Escudero), Ayala, Berizzo y Sorín; Monserrat (Rambert), Astrada (Gancedo) y Berti; Gallardo; Francescoli y Salas.

lunes, 31 de octubre de 2011

1979: OTRO 2-1 MARPLATENSE que DEJÓ PREOCUPADO a RIVER


Se podría afirmar que la dolorosa derrota sufrida el sábado pasado ante Aldosivi tiene un antecedente similar, aunque fue otro rival marplatense, otra cancha y por supuesto otra divisional.
Por la segunda fecha del Nacional 1979, el campeón del Metro de ese año pareció seguir de vacaciones en la Feliz, ya que perdió 2-1 contra Kimberley en el Estadio mundialista, encuentro presenciado ante una enorme concurrencia, la mayoría adictos al club de Núñez.
El local supo hacerse fuerte en posiciones defensivas. No obstante, Erezuma aprovechó un grueso error de José L. Pavoni y definió con gran serenidad, mientras que Agonil puso el 2 a 0 antes de finalizar el primer tiempo.
En la segunda parte, el conjunto millonario se fue arriba con fervor y desesperación. Luque descontó pero no se pudo empatar ante la férrea resistencia que opuso Kimberley.
El elenco de Labruna formó esa tarde con Fillol; Comelles, Pavoni, H. Rodríguez y H. López; J. J. López, Merlo y Alonso; P. González (Galletti), Luque y Commisso.
En la escena, Basigalup esvía un remate de Luque. En la segunda ronda, en el Monumental, River se desquitaría: 5-2. Ojalá para que para la segunda rueda del NB, este River de Almeyda también se tome revancha, esta vez en el mismo escenario marplatense.

martes, 11 de octubre de 2011

Que INSTITUTO no VUELVA a SER ese COMPLICADO RIVAL de PRINCIPIOS de los 80


River le ganó a Instituto 2-0 por el Nacional 1980 en el Monumental con goles de Ramón Díaz pero a partir de ahí comenzó a complicarse el panorama en los duelos contra La Gloria. En la revancha disputada en el Estadio Córdoba, el 2-1 a favor de los locales puso en riesgo la clasificación para las finales del equipo de Labruna.
Nuevamente en el Metro 81 al millonario le costó llegar al empate 1-1 como visitante(gol de Alberto Tarantini sobre la hora) y un mes antes, en partido amistoso también disputado en la Docta, los cordobeses se impusieron por 2-0. Pero lo peor vendría en la revancha de este último torneo: Instituto se impuso 5-2 en Núñez, la tarde que Agustín Cejas no la vio y Raúl Chaparro hizo convirtió dos veces, despertando el interés de la dirigencia riverplatense.
Por el Nacional 81 no se cruzaron y por el de 1982 vencieron en las dos ocasiones: 3-0 allá y 3-2 en el Liberti, a cuyo encuentro corresponde esta escena en la que Omar Alegre salta y evita golpear al arquero Munutti, mientras José Vieta aparece expectante.
En el segundo certamen del año, el Metro 82, igualaron 1-1 (Emilio Commisso sobre el final) y en River ganó el local 1-0 con gol del Colorado.
En el Nacional 83 no se enfrentaron y por el Metropolitano de la misma temporada en el partido de ida ganaron los juveniles de River (el plantel profesional estaba en huelga) por la mínima diferencia con tanto de Mercado y en la revancha Instituto se impuso 3-0, la tarde que Enzo Francescoli no jugó y Héctor Enrique lo reemplazó con la “9” y prácticamente no la tocó...
Se tuvo que despertar el Enzo y volver el Beto Alonso para ir poniendo las cosas en su lugar. El sábado próximo espera un Instituto agazapado, queriendo destronar a River y terminar con su invicto. Ya no están los grandes ídolos millonarios para establecer diferencias; no obstante, el conjunto de Almeyda tiene el poderío suficiente para plantarse con autoridad en Córdoba, seguir puntero y ampliar diferencias en la tabla de posiciones.

jueves, 6 de octubre de 2011

De AQUELLOS PARTIDOS CONTRA el GLOBO: un EMPATE en BLANCO DENTRO de un PANORAMA NEGRO


Observen con qué fiereza rechaza Nieto, el segundo marcador central de River, ante la presencia de Di Luca, delantero de Huracán. Más atrás, observa Claudio Giúdice. Claro que el ex defensor de Instituto mostró esas garras sólo en éste y unos pocos partidos más: jamás llegó a justificar su compra -junto con la del delantero Raúl Chaparro- a mediados del 82 y demostró lo equivocado que estuvo el entonces presidente millonario Aragón Cabrera en afirmar que Nieto tenía futuro de Selección.
Por el Metropolitano de ese año, River lograba al menos un empate en cero en Parque Patricios después de cuatro derrotas consecutivas. Fue un partido mediocre, con escasas situaciones de peligro frente a los arcos. Hubo un claro penal no sancionado a Jorge García y un cabezazo de Randazzo que, solo frente al arquero, se desvió completamente.
Durante la semana, el conjunto de Núñez había goleado al The Strongest de Bolivia por la Copa Libertadores pero la alegría del triunfo fue opacada por la profunda preocupación que generó la internación del entonces DT, Vladislao Cap. Fue así que Jorge Vázquez dirigió durante esos días ante los bolivianos y el Globo. El Polaco moriría pocos días después y Pistola quedaría un tiempo más como entrenador hasta que se produciría su renuncia por los resultados negativos obtenidos.
River salió en la Quema con Fillol; Gordillo, Nieto, Giúdice y J. García; Messina, Cabrera y Commisso; Alzamendi, Chaparro (Constantino) y Randazzo (Alegre).
Era un River en profunda caída, que apenas lograría salvarse del descenso un año después por el sistema de promedios. El actual que va a enfrentar a Huracán está invicto, en plena levantada, pero en el Nacional B, por el mismo sistema de promedios que antes lo había salvado...

lunes, 26 de septiembre de 2011

De AQUELLOS DUELOS HISTÓRICOS con FERRO


En el primer enfrentamiento de 1981 contra F. C. Oeste, por el torneo Metropolitano, River ganó en Caballito 2-1 con goles de Emilio Commisso y Daniel Passarella. En la revancha, Ferro se impuso en el Monumental 1-0 pero a nadie le dolió demasiado, porque los de Labruna ya estaban lejos de la punta y el cuadro verde le estaba haciendo frente a Boca en su carrera al título.
En el segundo certamen del año, el Nacional, se repitió este último resultado en el mismo escenario y en la segunda rueda volvió a ganar Ferro, esta vez 2-1, a cuyo encuentro le corresponde esta escena: el árbitro Iturralde le muestra la colorada al Colorado Vieta, quien tendrá que irse expulsado a los vestuarios, con fondo de tribunas riverplatenses repletas. Es la imagen de la impotencia: River encontraba en el Ferro esquemático de Timoteo Griguol a un rival que le oponía tenaz resistencia.
Había abierto la cuenta Adolfino Cañete a los tres minutos del segundo tiempo y a los pocos segundos empató el millonario por intermedio de Mario Kempes. Llegada la media hora, ni bien había ingresado al campo de juego, Alberto Márcico cerró cifras.
Esa tarde el conjunto dirigido por Alfredo Di Stéfano formó con Ferrero; Saporiti, Tarantini, Passarella y Olarticoechea; J. J. López (J. García), Gallego y Kempes; Vieta, R. Díaz y Commisso.
El chico Ferrero reemplazó al Pato Fillol, que se había lesionado jugando para la Selección. A River le quedaban el empate ante Loma Negra en Núñez y la victoria en Junín frente a Sarmiento -mientras el Talleres de Labruna hacía lo suyo- para poder clasificarse... Terminaría con la maquinita de Ferro venciéndolo en las dos finales del Nacional: 1-0 con gol de Olarticoechea como local y el mismo score en calidad de visitante con gol del Matador.

martes, 20 de septiembre de 2011

HACE TREINTA AÑOS: PASSARELLA JUGABA y un 0 a 0 se FESTEJABA...


“Un minuto de silencio / para River que está muerto” gritaba el sábado pasado la hinchada de Deportivo Merlo cuando la parcialidad millonaria ya no tenía motivos para el aliento y el empate en cero cerraba una noche para el olvido.
Hace treinta años “Ooooh Millonario es el campeón!” cantaba eufórico casi todo el Monumental en el cotejo que igualaron con el marcador en blanco el River de Alfredo Di Stéfano contra Rosario Central: es que el acceso a la semifinal del Nacional 1981 estaba asegurado. Tras vencer en Arroyito por 2 a 1, con la paridad River se clasificaba en su estadio ante el elenco dirigido por Tulio Zof. A ese encuentro corresponde esta escena, en la que el actual presidente Daniel Alberto Passarella, en sus tiempos de futbolista, despeja con zurda frente a Magallanes. Ahora se venía Independiente, para luego llegar a la final ante F. C. Oeste y obtener el segundo torneo del año 81.
El cuadro visitante nunca llegó a inquietar a Fillol. La enorme jerarquía de Tarantini como primer marcador central (defendiendo y atacando) la tranquilidad que brindaba el Kaiser, un Beto Alonso que se estaba recuperando y un Colorado Vieta que a pesar de no jugar en su puesto habitual cumplió, fueron los puntos salientes de un River que se perfilaba hacia el éxito.
Formó con Fillol; Saporiti, Tarantini, Passarella y Olarticoechea; Bullery, Gallego y Alonso (Gordon); Tévez (Merlo), Vieta y Commisso. Rosario Central integró esa tarde un mediocampo con tres ex jugadores que en diferentes épocas vistieron La Banda: Gaitán, Sperandío y Palma. Arriba, como centrodelantero, estaba Víctor Marchetti.
Otros tiempos para Passarella y para River. La “preocupación” de sus hinchas estaba enfocada en el esquema de juego del equipo, que se centraba en la marca, la solidez defensiva y el contraataque como arma primordial para el desequilibrio...

miércoles, 14 de septiembre de 2011

NO FUERON PRECISAMENTE PERFUMO-PASSARELLA, ni GUTIÉRREZ-RUGGERI, ni CELSO AYALA-BERIZZO...


Carlos Russo pierde la pelota ante Gabrich y posibilita el gol de N. O. Boys. No sirve de nada el esfuerzo de Rubén Coccimano y la llegada tardía de Eduardo Saporiti. Fue por el Nacional 1982, en el Monumental. Los visitantes se ponían en ventaja y en el segundo tiempo igualaría Jorge García de tiro libre, decretando el 1-1 definitivo.
La dupla Russo-Coccimano estuvo en 8 de los 16 encuentros que disputó River en la Zona A del mencionado torneo, cuyos clasificados para la ronda final fueron Quimes e Independiente Rivadavia de Mendoza. A veces también alternaron el Sapo -cuando volvió de la suspensión luego del incidente en Mar del Plata contra Peñarol de principios de año- de primer marcador central y Claudio Giúdice como segundo. Pero ya era demasiado tarde para remontarla. La falta de experiencia de Russo y Coccimano incidió notablemente en la deslucida campaña del conjunto dirigido por Alfredo Di Stéfano, que terminó sexto entre 8 equipos. Allí finalizaba su ciclo como DT millonario.
Esa tarde contra los rosarinos, la Saeta dispuso el siguiente equipo: Ferrero; Saporiti, Russo, Coccimano y J. García; Commisso, Merlo y Cabrera; Randazzo, Gordon (Alegre) y Vieta (Vega).

martes, 19 de abril de 2011

1981: CUANDO a SAPORITI no lo PUDO PARAR ni “SALINAS de ARQUERO”


No es Goyen: es Salinas tratando de frenar el avance de Eduardo Saporiti. Ocurrió por el Nacional 1981, en el Monumental. River se clasificaba finalista tras el empate en blanco contra Independiente, ya que la igualdad 1-1 en el partido de ida en Avellaneda le posibitó acceder a la instancia decisiva por el gol convertido de visitante.
Aquella vez en el viejo estadio de los Rojos, Passarella había abierto el marcador a través de un golazo de tiro libre. Luego puso cifras definitivas el uruguayo Alzamendi, en sus tiempos al lado de Bochini. Pese a la expulsión de Américo Gallego, el conjunto de Alfredo Di Stéfano aguantó y sacó un valioso resultado.
Ya en Núñez, recién comenzado el cotejo y Alonso pareció tomar la batuta -aún sin estar en las mejores condiciones físicas- a través de lujos y pases precisos. Pero todo quedó en la nada: en una pelota de alto, chocó con Clausen (pareció un codazo intencional) y el Beto se tuvo que ir lesionado.
El equipo conducido por Miguel A. López fue un digno rival, respetó su fútbol y trató de acercarse insistentemente al arco de Fillol, pero falló en el ataque y se encontró con una defensa muy resistente en la que sobresalió el número cuatro millonario.
Después del sufrido pasaporte a la rueda final, River había dejado atrás a Rosario Central y ahora hacía lo propio con Independiente. Esperaba el boom del año: el Ferro de Griguol, que hasta ese momento había vencido a la banda roja en tres de los cuatro partidos disputados en la temporada.
El público local festejó y despidió a la hinchada visitante con el “Chau Rojo, chau Rojo, chau Rojo chauuu!”. Los de Labruna formaron con Fillol; Saporiti, Tarantini, Passarella y Olarticoechea; J. J. López, Bullery y Commisso; R. Díaz (Gordon), Alonso (Merlo) y Vieta.

martes, 22 de febrero de 2011

1983: A una SEMANA del GOLPE de VIDELA


José Luis Pavoni, en su etapa en Argentinos Juniors, le gana en el salto a Roberto Gordon. Américo Gallego está cerca. Una vez superadas las primeras rondas del Nacional 83, se dividió la instancia final en cuatro zonas de dos conjuntos cada una. Allí River debió enfrentar al cuadro de La Paternal en partido de ida y vuelta.
El Bicho venía de eliminar a Boca, tras empatarle como visitante con nueve hombres y ganarle luego en el Monumental por 3 a 2, tras estar en desventaja 2 a 0. Justamente en el primer cotejo jugado en Núñez, al que corresponde la imagen, River y Argentinos igualaron 0 a 0 en deslucido espectáculo. El desarrollo no tuvo atractivos y ambos equipos padecieron idénticos problemas para arribar a la definición.
En el segundo tiempo, apoyado desde el fondo por el muy buen trabajo de Jorge García (esta vez como segundo marcador central), River empujó, mientras que el visitante esperó cerca de su área. Gordon tuvo el triunfo en sus pies. Jorge Gordillo recibió de Alberto Bica y entregó para el Tanque, quien habilitado por Landucci y Olarán quedó totalmente solo a la entrada del área. El arquero Alles salió apresuradamente y el nueve lo perdió tirando muy mal al arco... Fue la mejor oportunidad del encuentro.
En la tribuna Centenario alta, hinchas del Rojo chocaron con la policía al tiempo que desde la Almirante Brown (todavía no era la Sívori), con banderas de muchos cuadros rivales, la barra local alentó en ese momento a sus colegas gritando: “Y pegue, y pegue / y pegue Bicho pegue!”
Pero en el campo de juego, River no pegó una en el arco contrario y Argentinos se conformó con el empate. La revancha sería en Vélez, una semana más tarde. Allí, Mario Videla daría el golpe con un cabezazo letal y Argentinos le ganaría a River 1 a 0. Los millonarios serían eliminados por el conjunto de Angel Labruna...
Aquella tarde del empate en blanco en el Liberti, el equipo de José Varacka formó con Fillol; Gordillo, Saporiti, J. García y Olarticoechea; Gallego, Merlo y Chaparro; Bica (Commisso), Gordon (H. Enrique) y Tapia.

domingo, 16 de enero de 2011

1979: El GOLAZO de LUQUE, la OVACIÓN de la HINCHADA


A fines de 1979, River lograba el pasaporte a la fase final del Nacional de ese año al terminar segundo en la Zona B, luego de empatar 1 a 1 con Huracán en Núñez.
De ese cotejo se recuerda este golazo de Leopoldo Luque, cuando a los 18m del ST enfrentó al arquero Munutti y lo gambeteó con un auto-pase hacia el medio del área. Ante la desesperación de los defensores del Globo, la mandó a la red con un taco. Explotó el Monumental. River se ponía 1 a 0 y a pesar de que Sanabria igualó para los visitantes, el conjunto de Angel Labruna logró la clasificación. Luego eliminaría a Velez y Rosario Central para alcanzar el bicampeonato frente a Unión de Santa Fe.
Aquella tarde-noche de la paridad frente a Huracán, Daniel Passarella tiró un penal afuera en los minutos finales del partido. River formó con Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y H. López; J. J: López, Merlo y Alonso; P. González, Luque (R. Díaz) y Commisso.
Para revivirlo:
http://www.youtube.com/watch?v=uFqWc3mTWGU

miércoles, 27 de octubre de 2010

AQUEL 1 a 1 contra ALL BOYS, por el METRO 1980: otro EMPATE no, POR FAVOR...


River iba primero con 12 puntos y All Boys anteúltimo con 5, cuando se enfrentaron por la décima fecha del Metropolitano 1980 en el estadio de Ferro. Fue el último cotejo de los millonarios contra los albos en calidad de visitante en Primera División, y ahora será el primero de la historia a disputarse en la cancha de Floresta.
Este River 2010 de Angel Cappa que necesita urgente salir de la racha de derrotas y empates que tanto preocupan a su hinchada dista mucho en juego y posicionamiento de aquel equipo dirigido por Angel Labruna. No obstante, al poderoso conjunto que se llevó con holgada diferencia el título del Metro 80 le costó mucho dominar las acciones frente a un rival muy limitado.
La imagen muestra el momento en que Ramón Díaz clava el zurdazo que irá al fondo de la red. Era el 1 a 0, a los 35 minutos de la primera etapa. Se presagiaba una goleada. Pero el desorden de los de Núñez posibilitó que el esquema de los locales tuviera el premio de un punto. Faltando 15 minutos para el epílogo, Eduardo Saporiti en contra decretó el 1 a 1 definitivo. El Sapo se tomó la cabeza y se agachó, mirando el piso. Mientras algunos compañeros lo animaban y otros se disponían a sacar del mediocampo y continuar el juego, él por lo desafortunado de la jugada no podía levantarse de lo mal que se sentía. Fue cuando surgió de la popular visitante el grito: “Sa-po-ri-ti / Sa-po-ri-ti!” y el eficiente marcador lateral derecho se recuperó y salió adelante.
El que no pudo salir adelante aquella tarde fue River, que sufrió las expulsiones de Alonso y Tarantini y terminó acorralado, casi pidiendo la hora. Esperemos que el River actual no tome como referencia aquel cotejo... y que All Boys termine pidiendo la hora para no recibir más goles. Sería la sonrisa que el público millonario necesita, de cara al superclásico.
River formó en Caballito con: Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y Tarantini; Carrasco, De los Santos y Aloso; R. Díaz, Commisso (O. Labruna) y Luque (H. López).