miércoles, 30 de junio de 2010

1980: El DÍA que TARANTINI BESÓ en la Boca... la CAMISETA de RIVER


El Chino Benítez no puede pasar ante la marca de Alberto Tarantini. Fue durante el cotejo disputado en la Bombonera por el Nacional 1980, en el que Boca se impuso a River por 1 a 0 con gol de tiro libre del puntero Perotti, faltando pocos minutos para el final.
Un ratito antes, y en medio del festejo de las tribunas millonarias por la igualdad, el conjunto dirigido por Angel Labruna tuvo una inmejorable chance de gol. Norberto Alonso, tras dejar a dos defensores atrás, tocó a la derecha para Ramón Díaz. “Hacelo, Pelado!” gritó más de un hincha. Estaba solo, pero el riojano se demoró y cuando aplicó el remate, Gatti achicó y rechazó...
Esa tarde Tarantini había sido objeto de abucheos y silbidos por parte de la parcialidad boquense, que no le perdonaba el hecho de estar jugando en River, y bien. Incluso hubo estribillos insultantes hacia su mujer en aquel momento, la Pata Villanueva. Pero el Conejo respondió cumpliendo una aceptable labor y se retiró besando la camiseta roja y blanca...
Fue un clásico mediocre. El cuadro de Rattín tuvo durante 61 minutos un jugador de ventaja pero no supo aprovecharlo. El juez Claudio Busca había expulsado a Alfredo De los Santos y a Reinaldo Merlo por el lado de River y a Vicente Pernía en Boca. Pero más allá de que el árbitro haya incidido en el desarrollo del encuentro, fue uno de esos pocos partidos en los que uno se preguntaba cuál era el verdadero River de Labruna: el lujoso, agresivo, pleno de calidad, contundente o un equipo más: mezquino, chato, deslucido, de pocas luces... Esas jornadas de River con problemas de identidad, a veces los pagaba así: perdiendo sobre la hora... y encima contra Boca.
El equipo formó con Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y Tarantini; J. J. López (Luque), Merlo y Commisso; P. González (De los Santos), Alonso y R. Díaz.

sábado, 26 de junio de 2010

1968: Un EQUIPO para nada RECIO


Así como para intentar la conquista de la tan esquiva Copa Libertadores, River Plate adquirió hace algunos años atrás a elementos destinados supuestamente a corregir debilidades anímicas y defecciones a la hora de pelear los partidos a nivel continental (San Martín, Loeschbor, L. Fernández, F. Domínguez, Talamonti y siguen las firmas, lamentables firmas...), el cuadro de Núñez, llegado el año 1968, se preocupó en obtener valores con características similares a las mencionadas, al menos para cambiar la historia en los torneos domésticos. Es que en 1957 había sido el último festejo, la última vuelta olímpica y la hinchada seguía acompañando pero no daba más...
Así es que los millonarios compraron a M. A. López, Carlos M. Rodríguez (ambos provenientes de F. C. Oeste), el veterano Ferreiro (dejado libre por Independiente), el bahiense Recio (de Platense) y el mendocino Roberto Gutiérrez.
En el primer partido oficial del año, River le ganó a Central 1 a 0 en Rosario, pero en las dos fechas siguientes no respondió a las expectativas: igualó con Tigre en el Monumental 1 a 1 y perdió ante Huracán 1 a 0. Goleó 5 a 0 a Chacarita como local, perdió en Atlanta contra Arg. Jrs. por 2 a 0 y luego igualó en la Bombonera 1 a 1 con Boca. Llegaron entonces cuatro victorias consecutivas: 1 a 0 a Gimnasia en el Liberti, 2 a 1 a Independiente en Avellaneda, el mismo resultado a Velez como local e idéntico score frente a Quilmes como visitantes. Pero cerró de manera defectuosa la primera rueda: perdió contra Los Andes 3 a 1 en el Monumental...
En el comienzo de la segunda ronda, igualó frente a Central sin abrir el marcador también en River y posteriormente llegaron tres triunfos sucesivos: 3 a 0 a Tigre en Victoria, 1 a 0 a Huracán, 3 a 0 a Chacarita en San Martín (a cuyo cotejo corresponde esta imagen: parados M. A. López, Morcillo, Chávez, Zywica, Carrizo y Guzmán. Agachados: Montivero, Matosas, D. Onega, E. Onega y Vitali) y 1 a 0 al Bicho en casa.
El 0 a 0 siguiente frente a Boca dejó tristemente para el recuerdo la temporada de 1968: fue cuando se produjo la tragedia -la más grave en la historia del fútbol argentino- en el Monumental: 71 muertos.
Llegaron dos 1 a 0 seguidos a favor de River (ante Gimnasia en el Bosque y luego frente a Independiente como local) y en la fecha siguiente tuvo lugar el famoso 1 a 1 en Liniers frente a Velez, la tarde del record de Carrizo, quien se convirtió en el primer arquero en mantener su arco invicto en 8 partidos consecutivos.
Las dos fechas finales marcaron sendos empates: frente a Quilmes 3 a 3 y luego ante Los Andes 1 a 1, conjunto al que pudo doblegar en el torneo. De todos modos, River ocupó el segundo puesto (primero fue Velez) en la Zona B y se clasificó a la semifinal para enfrentar a San Lorenzo. El otro partido era el que disputaban el cuadro de Liniers y Estudiantes.
Pero fue mediocre la actuación esa noche en cancha de Amadeo, en cancha de Racing, como la de casi todo el equipo. Pedro González, en sus tiempos azulgranas, abrió el marcador cuando se jugaba la segunda etapa. Igualó E. Onega faltando un cuarto de hora para el final, pero en rápida sucesión San Lorenzo (que finalmente sería el campeón del Metropolitano 1968 al derrotar en la final al Pincha) se puso 3 a 1 con goles de Cocco -que llegaría a River en el 76, cumpliendo una opaca labor- y Veglio.
Ni Recio, ni M. A. López ni el Chamaco Rodríguez con sus agallas pudieron cambiar el destino. En aquellos tiempos, River estaba condenado al éxito... de los rivales en las finales.

jueves, 24 de junio de 2010

BIEN por MARCELO de MENDOZA: este GATO es todo TUYO!


Un master resultó Marcelo de Mendoza: el defensor que aparece al lado de Merlo es Silguero. Cuando la gilada mandaba cualquiera, él definió como los que saben. Te ganaste este gato... de este excelente volante creativo de nuestro equipo, surgido de las inferiores.
Ahí lo tenés a este elemento que cumplió un aceptable rendimiento en el River de Simeone, ese que en el 2008 fue campeón y luego salió último, para vergüenza de los riverplatenses.
Jugador de excelente pegada -sobre todo en los tiros libres- este mediocampista casi define el superclásico en el Monumental cuando Astrada dirigía al cuadro, la tarde del 1 a 1 , pero su remate dio en el poste...
Gracias a todos por participar. Bueno Marcelo, que disfrutes la nueva mascota!
Saludos
Gustavo

miércoles, 23 de junio de 2010

¿QUIÉN es el DEFENSOR que está junto a MERLO?


Un joven Mostaza Merlo de principios de los años 70. ¿Quién es el jugador que aparece a su lado? Acertalo y te llevás un premio sensacional: la mascota de un actual crack del equipo!!!
No es Giustozzi, no es Dominichi, no es Vázquez, no es Laraignee...
Suerte!

sábado, 19 de junio de 2010

1981: El CABEZAZO, uno de los TANTOS TALENTOS de un TALENTOSO


El cabezazo de Alonso se irá cerca del poste. Los defensores de Estudiantes sólo atina a mirar, ya que el Beto les ganó en el salto y mostró en ese impacto una de las tantas cualidades que lo distinguieron.
Sucedió durante el Metropolitano 1981, una tarde fría y lluviosa, en un cotejo que River le ganó en base a fibra y coraje al cuadro de La Plata 3 a 2 en el Monumental. El equipo de Labruna formó con Fillol; Saporiti, Lonardi, Passarella y Tarantini; J. J. López, Merlo y Alonso; P. González (Vieta), R. Díaz y Commisso.
Había abierto el marcador el ex millonario Rubén Galleti, igualando el Pelado Díaz. En la etapa complementaria otro ex, Patricio Hernández, puso el 2 a 1 para el conjunto donde también jugaba el recordado Chino Coudannes. La figura del encuentro, Eduardo Saporiti, se mandó por su sector derecho y decretó el 2 a 2 y, sobre la hora, Daniel Passarella colocó el 3 a 2 a través de un penal. “Vamos vamos millonarios / vamos vamos a ganar / los de arriba son bosteros / los podemos alcanzar!” gritó la tribuna local, ya que River se colocaba en una posición expectante. Pero jamás llegaría a igualar la línea de los boquenses. En el tramo final del torneo, la hinchada apostó a que F. C. Oeste le quitara el campeonato a Maradona y los suyos (“Me parece que Boca no sale campeón / me parece que Boca no sale campeón / sale Ferro, sale Ferro / sí señor”), pero tampoco resultó. La gente de River tendría que esperar al segundo torneo del año, el Nacional, para desatar el festejo.

jueves, 17 de junio de 2010

1973: Un COMIENZO EMOTIVO, un FINAL DESLUCIDO


Por el Nacional 1973, River logró una festejada victoria por 2 a 1 ante Velez en Liniers. Al minuto de juego, el juez cobró un penal para el cuadro local. La imagen -con fondo de hinchas millonarios colgados hasta en los carteles de publicidad- muestra el momento en que el volante Asad remata desde los doce pasos, pero el tiro dará en el poste derecho de Perico Pérez.
Enseguida Enrique Wolff no perdonó cuando tuvo un penal a su favor, abriendo el marcador. Los simpatizantes visitantes saltaban como poseídos, pero la alegría le duró poco al pueblo riverplatense: al minuto del tanto de Quique, el mismo Asad puso el 1 a 1. Es decir, no se habían cumplido 5 minutos de juego cuando ya habían sucedido alternativas cambiantes en el campo de juego que despertaron el fervor en las tribunas. Los de Velez cantaban: “El Fortín, el Fortín!” mientras que los visitantes replicaban: “Vinimos todos, vinimo` a Villa Luro / para romperle a Velez / bien el c...”
Antes de finalizar la primera etapa, el Heber Mastrángelo puso el 2 a 1. Pero el juego se hizo friccionado, brusco, monótono. No mejoró en el segundo tiempo. El conjunto local dominó pero no pudo llegar al empate. Banderas rojas y blancas se movían en la popu y en las plateas: el festejo era ruidoso por los dos puntos obtenidos, ya que colocaban al equipo al borde de la clasificación para el torneo reducido final, pasaporte que alcanzaría finalmente de una manera angustiosa luego de ganarle a Estudiantes por 4 a 3 en cancha de F. C. Oeste. En el certamen decisivo, Rosario Central se consagraría campeón al aventajar a River, San Lorenzo y Atlanta.
La tarde del triunfo contra Velez en la que se vendieron más de 30.000 entradas, los de Núñez formaron con J. Pérez; Wolff, Jáuregui, Pena y Bottanix; J. J. López, Merlo y Cierra; Mastrángelo, Morete y Ghiso.

miércoles, 16 de junio de 2010

1981: Hay DÍAZ que son para “MATARSE”... de RISA!


Faltando 3 fechas para la finalización del Metropolitano 1981, San Lorenzo y River (que venía de 4 triunfos consecutivos) se enfrentaron en cancha de Ferro. A ese cotejo corresponde esta imagen, en la que el árbitro señala y le muestra la tarjeta roja a Ramón Díaz, mientras el arquero Mendoza parece reírse de la situación. También esa tarde fue expulsado Tarantini. “No sé bien porque me echó. Primero me dijo que era por golpear a un rival, cuando le señalé que eso no era cierto, aseguró que por juego brusco”, diría en los vestuarios el Pelado.
El Ciclón le ganó al Millonario por 2 a 1, una victoria que apenas lo alejaba de la zona del descenso. Abrió la cuenta Héctor Scotta en el primer tiempo; en el segundo aumentó Insúa y luego descontó el Beto Alonso, con una media chilena brillante. El conjunto de Angel Labruna salió ese día con Fillol; Saporiti, Tarantini, Passarella y H. López; O. Labruna (P. González), Iervasi y Kempes; R. Díaz, Alonso y Commisso.
“Se van para la B, se van para la B!” gritaban los hinchas visitantes, mientras que los azulgranas respondían: “Este año Boedo se queda en la A / este año Boedo se queda en la A / y su hinchada / no lo deja de alentar.” Finalmente, ese torneo que coronaría campeón al Boca de Maradona (que nunca perdió como local) por tan sólo un punto de ventaja ante F. C. Oeste (que ganó 12 veces como visitante, siendo el más efectivo), en el que River terminaría cuarto con la delantera más goleadora, marcaría la caída del cuadro dirigido en ese entonces por el Toto Lorenzo, que descendió junto con Colón. Los dos puntos obtenidos frente al cuadro de Núñez sólo habían servido para ilusionarse. Argentinos Juniors -el otro que estaba peleando por no descender- se quedaba en la máxima categoría y sus hinchas festejaron en La Paternal como si hubieran obtenido un campeonato.

domingo, 13 de junio de 2010

1974: Poco JUEGO para tantos NOMBRES


El River del Nacional 1974, fotografiado en la Bombonera la tarde de la derrota 1 a 0 con gol de García Cambón... esa pesadilla de aquel año, ya que le había convertido cuatro goles a Fillol el día de su debut por el torneo Metropolitano, la tarde del 5 a 2 en la Ribera.
Luego del receso impuesto por el Mundial de Alemania y conducido por Enrique Omar Sívori, el equipo comenzó bien: ganó en Santa Fe ante Colón 1 a 0 y luego venció a Arg. Jrs. en el Monumental por 3 a 2. La hinchada ya se había entusiasmado y copó la cancha de N. O. Boys, pero el conjunto de Núñez perdió por la mínima diferencia.
Luego se produjo en el Liberti la mayor goleada de la historia: 10 a 1 a Huracán de San Rafael Mendoza, igualó en Jujuy frente a Altos Hornos Zapla y posteriormente cayó en la Boca ante el local 1 a 0, a cuyo cotejo pertenece esta imagen, con fondo de trapos riverplatenses. Parados: O. Pérez, Zuccarini, Jáuregui, Passarella y Alonso. Agachados: Mastrángelo, J. J. López, Morete, J. Pérez, Marchetti y Di Meola. Nombres para todos los gustos... pero el Cabezón no lograba imponer el juego cambiante, funcional y contundente con el que había maravillado al mundo la Selección de Holanda poco tiempo atrás.
Una opaca igualdad contra Gimnasia, una inesperada derrota en Junín ante Jorge Newbery y otro empate frente a Talleres de Córdoba en Racing para cerrar una la primera rueda mediocre.
Cuando la tribuna ya estaba muy alterada (“Hay que ganar / hay que ganar / porque sino van a cobrar!), River logró dos triunfos consecutivos: 2 a 0 a Colón y 4 a 2 a Arg. Jrs, en el Gasómetro de San Lorenzo. Se estaba en presencia de una recuperación, pero volvió a perder en Vélez frente a N. O. Boys 2 a 1, igualó en Mendoza sin abrir el marcador contra Huracán de San Rafael y después le ganó en el Monumental a Altos Hornos 4 a 1, la tarde que Passarella hizo 3 goles de penal. Había que ganarle a Boca para mantener las chances de clasificar al torneo final, pero el clásico nº 100 terminó 1 a 1, como local. Carlos Reutemann -en ese entonces, el actual funcionario era un prestigioso corredor de Fórmula 1- fue a presenciar el encuentro pero no le sacó la mufa al millonario: cuando Carlos Mastrángelo -en su etapa roja y blanca- igualó el score, el equipo se quedó sin nafta para llevarse los dos puntos... Perdió en La Plata ante Gimnasia 3 a 1 y a pesar de la victoria como local frente a Jorge Newbery por el mismo resultado, River cayó contra Talleres en Córdoba por 2 a 1 y se despidió de esta manera en forma decepcionante (quinto entre 9 equipos de su zona) del campeonato que finalmente ganaría San Lorenzo, tras lograr el certamen final.
Se terminaba una época oscura en la historia de la banda. El año 1975, con la llegada de Angel Labruna como DT, sería la llave que le abriría la puerta a todos los títulos que vinieron después.

miércoles, 9 de junio de 2010

1980: SEGUNDA DERROTA CONSECUTIVA en los MINUTOS FINALES y por TIRO LIBRE!


Cabezazo de Norberto Alonso ante la marca de Ruiz; también aparece en escena el salto del riojano Ramón Díaz. Por el Nacional 1980, River perdió ante San Lorenzo por 3 a 2 en cancha de Huracán. Venía de caer contra Boca en la Bombonera casi sobre el final, con gol de tiro libre de Perotti. Esta vez, en campo del Globo, el conjunto local dirigido en ese entonces por Carmelo Faraone se puso sorpresivamente 2 a 0, pero con dos goles de Luque el cuadro millonario logró empatar antes de finalizar la primera etapa, a pesar de la expulsión de Reinaldo Merlo. “Avellaneda, La Boca y Boedo / a los de River / nos ch... bien los h...” gritaban entusiasmados los hinchas visitantes porque la reacción experimentada por el equipo con un hombre menos hacía posible pensar en el triunfo.
Pero River parecía en ese momento destinado a perder sobre los minutos finales y por tiros libres: Carlos Insúa ejecutó una falta cerca del área y puso el 3 a 2 celebrado largamente por la hinchada azulgrana; una derrota que puso en zona de riesgo la clasificación del cuadro de Núñez a las instancias finales.
Esa noche, el equipo de Labruna formó con Fillol; Saporiti, Pavoni, Lonardi y Tarantini; J. J. López, Merlo y Alonso; R. Díaz, Luque (O. Labruna) y Commisso.

domingo, 6 de junio de 2010

1980: AQUELLA no fue una NOCHE de GOLEADA en CONTRA: fue la CONSAGRACIÓN!


“Ohhh Millonario es el campeón!” grita el público y el tablero electrónico (en ese entonces el “Autotrol”) se suma al festejo. Labruna, Pavoni y Tarantini se funden en un abrazo. River acaba de ganarle a Tigre 3 a 1, sentencia al descenso al cuadro de Victoria y se consagra campeón faltando cuatro fechas para la finalización del campeonato Metropolitano 1980.
La anticipada coronación obligó a improvisar el festejo. Apenas terminado el partido, una multitud invadió el campo de juego y junto a los futbolistas cumplieron con el tradicional rito de la vuelta olímpica. Después, la alegría se desparramó por Núñez, la ciudad y todo el país.
Si bien el Monumental no estaba lleno, la fiesta tuvo un marco adecuado y se prolongó hasta altas horas de la madrugada, ya que el partido se jugó por la noche a mitad de semana. Ese día el conjunto de Angelito salió con Fillol; Saporiti, Pavoni, Passarella y Tarantini; J. J. López, Merlo y Alonso; P. González, Luque y Commisso. El defensor Ross, al convertir un tanto en contra, puso en ganancia al equipo local, pero sobre el final de la primera etapa empató Márquez. En la segunda parte, Commisso y Luque pusieron cifras definitivas.
Los millonarios luego empatarían con Independiente en Avellaneada 2 a 2, vencerían a San Lorenzo 2 a 0 en el Liberti, caerían en cancha de Atlanta ante Argentinos Juniors por 4 a 2 y cerrarían el certamen en el marco de una hermosa fiesta venciendo a F. C. Oeste por 2 a 1.
Por supuesto, ese día de la celebración ante Tigre, el título fue dedicado a los primos: “Ahí vienen los bosteros / tomados de la mano / parecen refugiados...”

jueves, 3 de junio de 2010

1979: CUANDO los JUGADORES DEJABAN TODO en la CANCHA...


Terminó el partido. River le ganó a Velez 1 a 0 por la ronda final del Nacional 1979 en el Monumental. El mismo resultado, favorable a Vélez pocos días atrás en Liniers, obligaba a jugar un tiempo suplementario. Angel Labruna da instrucciones. Algunos de los jugadores millonarios no daban más: habían dejado la vida por los colores...
Tras alentar durante todo el encuentro, ya sobre el final las tribunas locales guardaban silencio, porque River con la derrota estaba siendo eliminado y en consecuencia perdía toda posibilidad de ser bicampeón. Pero llegó el gol de J. J. López faltando cinco minutos para el epílogo y el Liberti estalló. Tras gran pase del Beto Alonso, el Negro fusiló a Falcioni y el gol trajo alegría y tranquilidad a la parcialidad local: “Dale y dale River / dale dale campeóóón! Ese tanto obligó a un alargue de treinta minutos y, al no haber variación en el score, se llegó a la definición por penales.
Por River convirtieron Passarella, De los Santos, Alonso y Pedro González. Ramón Díaz desvió el suyo. Por Vélez señalaron Larraquy, Castro y Bujedo, mientras que Fillol detuvo los ejecutados por Escudero y Rotondi. “Y dale Pato, dale dale Pato...” todo era entusiasmo en Núñez. El estadio parecía moverse. La gente festejaba como sabiendo que River llegaría al bicampeonato, logro que tras superar a Rosario Central, alcanzaría en las finales ante Unión de Santa Fe.
Esa tarde/noche en la que se lució Fillol no sólo en los penales sino en el desarrollo del cotejo contra el conjunto de Liniers, River había salido con el Pato; Saporiti, Pavoni, Pasarella y H. López; J. J. López (De los Santos), Commisso y Alonso; P. González, Luque y Ortíz (R. Díaz). DT: A. Labruna.

lunes, 31 de mayo de 2010

MARCELO de MENDOZA y DALMASSITO (Adrián) TIENEN QUIEN les ANIME la FIESTITA!


Grande Marcelo de Mendoza (aunque tuvo dos oportunidades) y Adrián, capo como siempre! Acertaron: es Hugo Alberto Iervasi, volante comprado a All Boys en septiembre de 1980 por el River conducido por Labruna y luego transferido a inicios del 82 a Chacarita; en la imagen referida enfrentando efectivamente al Junior de Barranquilla en el 81.
Marcelo y Adrián están realmente de fiesta: porque se ganaron la animación de este “soldado heroico” de la defensa riverplatense, destacado marcador central de notables aptitudes.
Ahí lo tenés al ex jugador de Racing: animando la reunión con la misma eficiencia con que rechaza los avances adversarios. De muy buen cabezazo en ambas áreas, a este zaguero central poco le interesa si el dibujo táctico dispuesto es con línea de cuatro o línea de tres: él siempre resuelve con la categoría de los grandes. Tal vez su punto débil pase por hacerse expulsar (a veces), pero hasta Ricardo Vaghi, el Gallego Pérez, Ramos Delgado, Roberto Perfumo, el Ratón Ayala y Celso Ayala también se equivocaron alguna vez…
Felicidades, Marcelo, Adrián! Que se diviertan!

domingo, 30 de mayo de 2010

Si ACERTÁS QUIÉN es ESTE JUGADOR de RIVER, te GANÁS un ANIMADOR de FIESTITAS!


Esta escena en la que se observa al jugador de River disputando el balón ante dos adversarios corresponde a principios de los ochenta, en un cotejo que el conjunto millonario jugó de visitante por la Copa Libertadores.
¿Quién es este elemento de la banda roja? No es tan difícil... así que andá preparando tu fiestita de 15, cumpleaños o despedida porque si lo acertás, te ganás un animador de aquellos... sin cargo! Suerte!

jueves, 27 de mayo de 2010

1981: AGUSTÍN MARIO CEJAS: un RETIRO del FÚTBOL “en BANDA”


El fin del paseo cordobés por el Monumental. Raúl de la Cruz Chaparro -que al año siguiente sería comprado por River, cumpliendo una floja campaña- esquiva a Agustín Cejas y toca al gol. Merlo y Tarantini sólo son espectadores. Era el quinto: Instituto goleaba a los millonarios por 5 a 2 en Núñez, en el marco de la 18a. fecha del Metropolitano 1981. El elenco de Labruna salió con Cejas; Saporiti, Pavoni, Passarella y Tarantini; Iervasi, Merlo y Tapia; P. González, R. Díaz y Vieta.
El ex arquero de Racing había llegado a River a principios de esa temporada, después de haber sido dejado libre por decisión del técnico José Pastoriza, debutando en la 4a. fecha en la victoria en La Plata ante Estudiantes por 3 a 2. Fillol seguía siendo el titular induscutido. Pero para brindarle su respaldo, la tribuna visitante lo recibió con el típico “Agustín, Agustín!” que lo saludaban los racinguistas; así y todo, mucha gente extrañaba todavía al siempre cumplidor Luis Landaburu, transferido a Vélez. Esa noche contra El León también debutó René Houseman, siendo reemplazado por Ramón Díaz, autor del tanto del triunfo.
Cejas volvió a jugar en la 7a. jornada, en el empate de local 2 a 2 frente a Rosario Central. Tuvo continuidad en las dos fechas siguientes, actuando de manera aceptable: en el empate en cero ante Racing en Vélez (la noche que los hinchas de la banda silbaron al uruguayo Carrasco, ahora en Avellaneda) y en la victoria 1 a 0 contra Talleres de Córdoba, en River.
Retornó al arco reeemplazando a Fillol en la igualdad 1 a 1 frente a Platense en cancha de Atlanta y atajó más tarde en la derrota en el Monumental contra Independiente: 2 a 1. Llegó en la fecha siguiente la inesperada paliza de Instituto y recién volvió a la portería en la anteúltima fecha del certamen, esta vez en un 5 a 2 a favor contra N. O. Boys.
Comenzó jugando la primera fecha del segundo torneo del año, el Nacional 81, en el empate 2 a 2 frente a Guaraní Antonio Franco de Posadas, Misiones, la tarde que debutó el Tolo Gallego señalando un gol. Ya no volvería a atajar. Anunció que dejaba el fútbol a fines del 81 en forma apagada, intrascendente, tal vez demasiado en silencio en relación a su notable trayectoria en Racing, en el Santos de Brasil y por su don de buena gente. River le había comprado el pase directamente al jugador, intentando salvar su carrera, luego del menosprecio manifestado por el Pato Pastoriza. Pero fue simplemente un tránsito, ya que nunca llegó a discutirle el puesto a Fillol. Es que aterrizó en el club de Núñez en un momento histórico errado: ya tenía la mente puesta en el retiro.

miércoles, 26 de mayo de 2010

JOSÉ M. VIETA: DOS GOLES que PUSIERON a BOCA “COLORADO”...


Vieta convierte el único gol de River y del partido frente a Racing, en un cotejo jugado en la Bombonera. Había aprovechado una deficiente cesión de Víctor Marchetti para llevarse la pelota y vencer al arquero Carlos López, después de dejar en el camino al marcador Agostinelli. Fue por la segunda fecha del torneo Metropolitano 1982. Ya en la primera, había anotado los dos tantos en el triunfo ante Argentinos Juniors en el Monumental. Pero no fueron éstos los goles más gloriosos del “Colorado”.
Había debutado justamente ante La Academia, por la sexta fecha del Metro 1980 en un encuentro que los millonarios también ganaron por la mínima diferencia con gol de Leopoldo Luque, en Avellaneda. Ese día cumplía 19 años.
Apenas jugó un par de cotejos más en este certamen; en la segunda parte del año (campeonato Nacional) no participó y volvió a estar en Primera recién en 1981, en algunas fechas del Metro y del Nacional. Justamente en esta última competencia se destacó en el clásico contra Boca jugado en el Liberti, señalando un gol de cabeza en un partido que terminó 2 a 2, la tarde que Maradona empató de penal en tiempo de descuento. Asimismo, no se anotó en la red pero jugó de manera aceptable en los dos matchs finales contra F. C. Oeste, que le significaron a River una nueva vuelta olímpica.
Con el orden de los campeonatos invertidos, el Nacional 82 lo encontró alternando algunos encuentros con los de la Copa Libertadores, pero fue en la segunda parte del año (Metro 82) en el que sobresalió abriendo la cuenta contra Boca como visitante, la noche que casi sobre el final Messina se inspiró y le hizo un golazo casi desde media cancha, la noche que la hinchada de River gritó “Me parece que Boca no sale campeón / me parece que Boca no sale campeón / porque River, porque River / lo cagó!”
No fue tan destacada ni tan mediocre la campaña de J. M. Vieta en River. Cumplió ahí. Le hizo dos goles a Boca; en uno empató y en el otro ganó. Fue transferido luego a Estudiantes de La Plata.

jueves, 20 de mayo de 2010

1981: DEBUTA en el ARCO EDGAR FERRERO: tuvo CONTINUIDAD en un RIVER en DECADENCIA...


Edgar Ferrero en el Estadio Córdoba, por la segunda ronda del Metropolitano 1981. Debutó reemplazando a Ubaldo Fillol en un cotejo que River perdió 2 a 1 ante Talleres, pero mostró seguridad y tranquilidad. Como Agustín Mario Cejas había llegado al cuadro de Núñez en enero de ese año como suplente del Pato (recordemos que Landaburu ya estaba en Vélez), recién volvió a tener la oportunidad de atajar en la Primera de River por el segundo certamen, el Nacional, precisamente en Caballito, cayendo por el mismo resultado contra F. C. Oeste.
Como nueve jugadores del plantel millonario quedaron concentados para el Mundial de España 1982 y otros titulares habían sido suspendidos por no presentarse a jugar frente a Peñarol en Mar del Plata, Ferrero tuvo continuidad en el Nacional 1982. Ya se había retirado Cejas. Así y todo, se mostró nervioso en el debut del torneo frente a Nueva Chicago en Huracán, en un recordado 3 a 2 a favor con un River integrado por elementos juveniles. Mostró un mediocre nivel a la fecha siguiente (de local, 1 a 1 contra Sarmiento) y fue entonces reemplazado por Alberto Montes, quien tuvo un buen desempeño en la igualdad 1 a 1 ante Gimnasia de Jujuy. Después del empate en blanco frente a N. O. Boys, River perdió en el Monumental frente a Boca por 5 a 1 y el DT Alfredo Di Stéfano le soltó la mano a Montes... Fue entonces cuando volvió Ferrero a la jornada siguiente, perdiendo 3 a 2 contra Quilmes en River. Pese a la derrota 3 a 0 en Córdoba ante Instituto, tuvo un aceptable partido pero volvió a aflojar frente a Independiente de Mendoza en Núñez, perdiendo 2 a 1. Después de una mediocre tarea contra Chicago en el Monumental en el empate 0 a 0, mostró un aceptable nivel en la victoria en Junín contra Sarmiento por la mínima diferencia. Luego volvió a atajar en forma mediocre frente a Gimnasia de Jujuy en el triunfo 2 a 0 en el Liberti y posteriormente llegó su mejor momento, lo más destacado: en el 1 a 1 frente a Newells en Núñez, en el 0 a 0 contra Boca en la Bombonera y en el triunfo 3 a 2 ante Quilmes como visitantes. Pero en los dos últimos partidos de ese Nacional 82 la fue a buscar adentro cinco veces: 3 a 2 contra Instituto en River y 4 a 2 frente a Independiente Rivadavia en Mendoza.
River terminó sexto entre ocho equipos de su zona. Una decepción para la poca gente que seguía al equipo. Ferrero sería transferido luego a Argentinos Juniors. Había llegado el tucumano Puentedura...

martes, 18 de mayo de 2010

1982: CUANDO ya el RENDIMIENTO de COMMISSO ANDABA por el PISO


Penetrante carga de Emilio Commisso que el arquero Garín alcanza a retener. Sucedió en el Monumental, por la octava fecha del Nacional 1982. River perdió frente a Independiente Rivadavia de Mendoza por 2 a 1 y si bien el gol millonario fue conquistado por el Nene de cabeza cuando el partido ya entraba en el cuarto de hora final, su desempeño fue muy flojo. Podía dejar todo en el campo de juego, podía correr rivales y conservar el balón para el equipo, pero sin creatividad ni espacios no era el Commisso que tuviera un nivel parejo desde 1976 y mucho menos el que deslumbrara en el tramo final del Metropolitano 1979.
“Vamos campeón, vamo a ganar / que los mendocinos / no pueden más!” gritó la gente de River pero no hubo caso: los visitantes se agruparon bien atrás y, a pesar de contar con un hombre menos durante todo el segundo tiempo, se llevaron los dos puntos. Con esta derrota, River sumaba su cuarta derrota consecutiva y terminaba la primera rueda de ese certamen en el último lugar de su zona.
El conjunto de Núñez formó esa tarde con Ferrero; Saporiti, Russo, Giúdice (Cabrera) y J. García; Vega, Merlo y Commisso; Tévez (Alegre), Randazzo y Vieta. DT: Alfredo Di Stéfano.

viernes, 14 de mayo de 2010

1970: DEBUTA un HOMBRE que HARÍA HISTORIA... Por lo BUENO y por “lo otro”


La aparición de Juan José López en la Primera de River fue uno de los escasos hechos positivos que tuvo la temporada 1970 para el Millonario.
Fue el 28 de octubre, River le ganó a Gimnasia y Esgrima de Mendoza 2 a 1 por el torneo Nacional en Núñez, y el equipo salió con Carballo; Silguero, M. A. López, Laraignee y Dominichi; J. J. López, Merlo y D. Onega; Trebucq, Morete y L. Scotta.
Con dos goles de Tito Onega, River dominó el trámite pero en el segundo tiempo Ibañez descontó para los mendocinos. “Ese día del debut fue una de las grandes alegrías que me dio el fútbol”, diría añós más tarde el Negro. “Didí era un fenómeno, nos decía: vayan, jueguen como saben... Angel Labruna, por su parte, fue una persona a la que respeté mucho, como humano y como entrenador”.
Hoy el Negro López ha vuelto a su hábitat. Nunca se debió poner la de Boca, equipo contra el cual casi siempre la rompía. Cometió el peor de los pecados. Perdonar es divino.

miércoles, 12 de mayo de 2010

1981: ESCUCHANDO la RADIO, para VER lo que PASA...


Palpitando el final de la etapa clasificatoria del Nacional 1981. River ha vencido en Junín a Sarmiento por 2 a 0, pero todavía falta el resultado de Loma Negra, que también aspira a clasificarse a la rueda final del torneo. Mostaza Merlo, que esa tarde no jugó, atento a la información que trae la radio. Passarella se muestra expectante. Finalmente, el Talleres de Angel Labruna le saca un empate al equipo de Olavarría y permite que el cuadro de Núñez se clasifique por diferencia de gol. Festeja la hinchada millonaria: “Que vamo´a salir campeones / que vamos a salir campeón!”
El conjunto de Alfredo Di Stéfano formó esa tarde con Fillol; Saporiti, Tarantini, Passarella y Olarticoechea; Bullery, Gallego y Messina; Tévez, Gordon (Vega) y Commisso. Los goles fueron convertidos por el Tanque Gordon cuando finalizaba la primera etapa y por Vega, sobre el final del partido.
River finalmente ganaría ese Nacional 81, tras eliminar a Rosario Central e Independiente, y vencer en las finales a F. C. Oeste. Pero mucho se debió ese título también a la mano que dio Angel desde el banco de suplentes de Talleres de Córdoba...

domingo, 9 de mayo de 2010

1983: La TARDE en que la HINCHADA MILLONARIA VOLVIÓ a CREER en FRANCESCOLI


Carlos Tapia alcanza a rematar pese a la marca de Biain. El número once volvió a jugar ese día de manera aceptable, pero produjo menos de lo que potencialmente podía ofrecer. Así sería su campaña con la banda roja: amagando y jamás concretando todo lo bueno que luego mostraría en Boca y que lo llevaría a la Selección Argentina. Algo similar pasaba con Enzo Francescoli en ese River turbulento de los últimos lugares de la tabla, pero con la diferencia que el Príncipe sólo la rompía en ese entonces en el combinado uruguayo.
San Lorenzo venía segundo a un punto de F. C. Oeste en el tramo final del Metropolitano 1983 y eso movilizó a una numerosa concurrencia a asistir al Monumental. Abrió la cuenta Francescoli, pero faltando poco para finalizar la primera etapa Rubén Insúa y Rubens Navarro -de posterior paso intrascendente por el cuadro de Núñez- pusieron en ganancia al equipo dirigido por Héctor Veira.
A poco de comenzada la segunda parte, la Chancha Rinaldi -quien también tendría un rendimiento opaco en el River de Menotti años después - puso el 3 a 1 ante el delirio de la popular visitante. San Lorenzo, que había sido superior y tenía una ventaja casi decisiva, comenzó a jugar desde ese momento con cierta displicencia, demostrando falta de madurez.
Francescoli nuevamente -esta vez de penal- acortó diferencias y, alentado entusiastamente por las tribunas y plateas, algo poco frecuente en esos tiempos de indiferencia por parte de la masa del pueblo riverplatense, el conjunto dirigido por Dominichi logró el empate a través de Enzo: segundo penal - arquero - palo - Francescoli - Goooool! El desahogo de la hinchada local...Se establecía un 3 a 3 emocionante, intenso; un espectáculo atractivo por el trámite y por las variantes en el score y por el suspenso que se generó tras la igualdad millonaria... Porque otra vez Francescoli y Tapia tuvieron el triunfo en sus pies, pero se perdieron dos chances claras para convertir.
“Este fue mi mejor partido en Argentina, porque mantuve un mismo rendimiento en los 90 minutos -diría Enzo en los vestuarios- y creo que esta vez fui útil. Estamos levantando de a poco, sobre todo en lo anímico: conseguimos igualar cuando la cosa estaba muy difícil”.
Ese día que volvió a dar señales de vida y la gente volvió a gritar “U-ru-guayo, u-ru-guayo!”, River formó con Puentedura; Gordillo, Nieto, J. García y Olarticoechea; Bullery, Merlo y De Vicente; Bica, Francescoli y Tapia. DT: J. Dominichi.

jueves, 6 de mayo de 2010

1980: El BICAMPEÓN SIGUIÓ de VACACIONES: HUNGRÍA se DESPIDIÓ GANANDO 1 a 0


Judik no puede impedir que Pedro González envíe un nuevo centro sobre el área húngara. Fue durante el segundo tiempo, cuando River llenó de lanzamientos aéreos el área rival en la desesperación por alcanzar el empate, permitiendo el lucimiento de los zagueros europeos.
Ocurrió por la Copa de Oro en el Estadio de Mar del Plata en enero de 1980, ante una gran cantidad de público. La Selección de Hungría había comenzado este torneo de verano igualando con Independiente y luego con Boca en un tanto, posteriormente venció a Racing por 3 a 2 y se despidió venciendo al cuadro de Núñez 1 a 0, con gol de penal convertido apenas iniciada la segunda etapa.
Una buena estructura de equipo, un triunfo justo para mantener el invicto y un River que a pesar de los tres cambios realizados y de la posesión del balón no contó nunca con chances claras para convertir.
El conjunto de Angel Labruna esa noche salió con Fillol; Saporiti (De los Santos), Lonardi, Passarella y H. López; Carrasco, Merlo y Alonso; P. González (R. Díaz), Luque (Commisso) y Ortíz.

viernes, 30 de abril de 2010

1982: El CAMPEÓN del METRO que no PUDO DOBLEGAR a un FRÁGIL RIVER


Commiso arroja la pelota afuera, a pesar de Trama. Completa la acción Enzo Bullery, en el marco del empate 1 a 1 entre River y Estudiantes de La Plata, en el Monumental, por el Metropolitano 1982 que finalmente obtendría el conjunto dirigido por Carlos Bilardo.
“Oh Pincha Rata / Oh Pincha Rata / los p... de La Plata / los p... de La Plata!” cantaba la hinchada local apenas comenzó el partido. Pero los visitantes abrieron el marcador a los 6 minutos a través de Galleti y hubo que redoblar los esfuerzos: en el campo de juego y en las tribunas, para levantarle el ánimo a los muchachos, que esa tarde salieron con Fillol; Gordillo, Tarantini, Saporiti y Olarticoechea; Bullery, Merlo y Messina (Constantino); Alzamendi, Commisso y Vieta. DT: J. Vázquez.
Con un juego especulador y muchas infracciones (¿les hace acordar a algo reciente?) Estudiantes se defendió como pudo y tuvo como principal argumento el buen desempeño del ex arquero millonario Delménico. Otro ex, el actual entrenador del conjunto platense, Alejandro Sabella, se tuvo que ir expulsado y con un hombre menos Estudiantes se refugió más en el fondo. Cuando parecía que los dos puntos se perdían irremediablemente, llegó el remate del juvenil Constantino faltando 3 minutos que decretó justicia.
En la segunda rueda del torneo se repitió el resultado, en el viejo estadio de Estudiantes, la noche que a River le cobraron el primer penal del certamen (iban 31 fechas!), convertido por Jorge García y el Pato Fillol cumplió 400 actuaciones en Primera División, defendiendo hasta ese entonces los colores de Quilmes, Racing y River.

ADRIÁN (Dalmassito) se HIZO ACREEDOR de esta GIGANTO!


Como descubrir al juvenil jugador de River que viene de frente a la jugada es más difícil que pedirle a Gustavo Cabral que juegue un partido bien con la camiseta millonaria, voy a informarles que el jugador es... el delantero Oscar Medina... y no Bello, precisamente.
Medina debutó esa tarde contra Talleres de Córdoba (el cuadro de Núñez perdió 1 a 0), reemplazando a Pedro Vega, por el Metropolitano 1982. Fechas más tarde, suplantó a Constantino en un empate 1 a 1 frente Platense en Vélez; volvió a entrar por Vega la noche que Independiente ganó 1 a 0; ingresó varias jornadas después por Randazzo en la derrota 2 a 0 ante N. O. Boys, cambio que se repitió contra Velez (triunfo del cuadro de Liniers 3 a 1); jugó bien de entrada en la victoria 1 a 0 frente a Instituto en el Monumental y tuvo un opaco rendimiento ante Nueva Chicago, en un cotejo que los de Mataderos se impusieron 2 a 0. Esa fue toda su historia en River.
Teníamos una imagen de un ídolo riverplatense para desplegar en tu habitación, pero ninguno acertó... Sí hay un premio consuelo para Dalmassito, por haber ubicado a Dacko, el rubio número 4 de la imagen: para él la foto de Gustavo Oberman, electrizante delantero. Un puntero como aquellos que nos contaban nuestros abuelos: con llegada al fondo, centro atrás, atrevimiento para encarar...
Ahí lo tenés a Oberman: rostro agotado, entrega infatigable. Hoy, uno de las claves de la buena campaña de Argentinos Juniors.
Bueno Adrián, después te paso la imagen en JPG en alta definición para que bajes la gigantografía en el centro de copiado más cercano...
Gracias por participar!

miércoles, 28 de abril de 2010

Si los ACERTÁS, un PÓSTER te GANÁS...


Nuestro Juan José López -con la camiseta de Talleres de Córdoba- quiere encarar. Cabrera se le tira a los pies y se la quita. Fue en un partido desarrollado a principios de los ochenta, pero... ¿Quiénes son los dos jugadores de River que completan la escena? ¿Quién es ese rubio número 4 y el otro juvenil que viene de frente? Difícil? Vamos... sos de River o de la contra???
Te podés ganar el póster de un ídolo con nuestra gloriosa banda, para colgar ya en tu habitación... Podés hacer una gigantografía, si querés. Apurate...

viernes, 23 de abril de 2010

1981: “Si lo TIRAN a RIVER al BOMBO...”


... va haber kilombo / va a haber kilombo!” cantó la tribuna de River inmediatamente después de esta infracción en el área no cobrada. Y eso que el juez venía “cerca de la jugada”!: allá al fondo, detrás de Juan José López... Claudio Busca no ve por supuesto esta clara falta que le comete Killer a Vieta, ante la proximidad de Enzo Trossero. Y el línea??? Bien, gracias. Penal!!! gritó casi todo el estadio. “Saque, saque” le dijo el árbitro al arquero visitante, cuando la pelota siguió su recorrido.
El partido entre River e Independiente en el Monumental terminó 0 a 0, lo que le posibilitó al cuadro de Núñez clasificarse finalista del torneo Nacional junto con F. C. Oeste, ya que como habían igualado en el partido de ida 1 a 1, obtuvo el pasaporte por diferencia de gol.
El rojo fue un digno rival: respetó su fútbol y se jugó hasta el final, pero falló en el ataque y se encontró con la resistencia de una defensa excelente (el fuerte de ese River de Di Stéfano), que no regaló ninguna. “Con Ferro será una revancha”, manifestó en los vestuarios Mostaza Merlo, porque a los millonarios, en ese entonces, les costaba mucho superar al conjunto de Timoteo Griguol, algo que lograría en las finales para coronarse campeón.
Esa noche se tuvo que ir antes Alonso. En una pelota de alto, chocó con Clausen y fue reemplazado por una lesión en el ojo derecho. El conjunto dirigido por el Alemán salió con Fillol; Saporiti, Tarantini, Passarella y Olarticoechea; J. J. López, Bullery y Commisso; R. Díaz (Gordon), Alonso (Merlo) y Vieta.

jueves, 22 de abril de 2010

1981: Dos PAREDES para un MONUMENTO


Cuando dos grandes jugadores como Norberto Alonso y Ramón Díaz se juntaban, el público festejaba las maniobras de gran riqueza técnica que se generaban. Como en este caso, por la segunda fecha del campeonato Metropolitano 1981 en campo de Huracán, donde River le ganó a Vélez por 2 a 1: toque y vuelva del Pelado y el Beto en una jugada genial. Larraquy y Horacio Rodríguez no saben por dónde va a salir la bola...
Justamente el número 2 del conjunto de Liniers había sido vendido por el cuadro de Núñez antes de iniciarse este torneo. También pasó a ser su compañero Luis Landaburu, quien esa tarde no atajó. El juvenil Pedro Romero había sido transferido a Huracán, Francisco Azzolini a N. O. Boys y Leopoldo Luque (“No me duele haber dejado a River. Ahora vuelvo a mi hogar, a Santa Fe. Yo le deseo a River la mejor de las suertes”) retornó a Unión.
Los millonarios compraron para ese certamen a Agustín Mario Cejas, arquero de Racing, que ya estaba en el final de su carrera; a René Houseman, quizás junto al Bichi Borghi dos grandes desilusiones de la década del ochenta de grandes talentos que no triunfaron en River y a Mario Kempes, del Valencia de España.
En aquel encuentro contra El Fortín, Larraquy abrió el marcador cuando finalizaba el primer tiempo. A poco de comenzada la etapa complementaria, Passarella igualó para el visitante y Enrique Gordon puso cifras definitivas.
“El que no salta es un bostero, el que no salta es un bostero!” cantaba la hinchada de River celebrando el triunfo, ya que Boca era el centro de las miradas con la llegada de Maradona. Un hit que, al fin y al cabo, lleva décadas sin perder su vigencia.
River jugó contra Vélez con Fillol; Saporiti, De los Santos, Passarella y Tarantini; Commisso (J. J. López), Merlo y Alonso; P. González, R. Dìaz y Ortíz (Gordon). DT: A. Labruna.